Hacer un cover es una empresa riesgosa. Si ya eres artista reconocido es necesario que cuentes con mucha confianza en ti mismo y en tu estilo para que, al interpretar el éxito de alguien más, se distinga esa diferencia y se reconozca lo que tú haces como un tributo, no como una copia burda.
El caso beatlero es especial. Ellos empezaron con composiciones propias y covereando éxitos ajenos (Twist And Shout, A Taste of Honey, etc.) haciéndolos un éxito definitivo e imprimiéndoles su estilo (esto lo aprendimos quienes estuvimos en el 12 Beatlefest Nacional y tuvimos la oportunidad de asistir a la conferencia de Mau Mejía, "La Genialidad de los Covers") pero también han sido sujetos de ser covereados a través de los años por cientos de artistas del mundo que, o de plano sonaron caricaturescos o sacaron dignamente la interpretación.
Y tal es el caso de mi yerno Billie Joe Armstrong que se atrevió a cruzar un umbral que muchos artistas han evitado por el gran riesgo de caer en el ridículo total a nivel mundial aventándose el torito de, nada más y nada menos, interpretar Working Class Hero de John:
Que tal, ¿eh? Calidad... mucha calidad. Y no se que me complace más, si ver que Armstrong además de tener solidez artística saca bien sus retos o si darme cuenta que la Srita. Lennon heredó de su madre el gusto por la buena música y los verdaderos artistas. :)
Buen miércoles.




