
Tengo que confesarlo. Después de leer la nota que a continuación les platicaré, mi primer pensamiento fue: "¡Qué desperdicio!".
El segundo tardó unos segundos en llegar, pero llegó: "No seas mala onda, todos tenemos derecho a una segunda oportunidad en la vida".
La señora de la foto de arriba se llama Isabelle Dinoire y alcanzó fama mundial hace 2 meses al ser sometida a un transplante de cara. Y sí, así es como está en este momento. Y a continuación les pongo una foto de cómo era antes.

Como pueden ver en la foto, la señora tenía la nariz más grande, el mentón ancho y los labios delgados. Ya no es así. En estos momentos se encuentra batallando para controlar su nuevo labio inferior para poder pronunciar de manera adecuada palabras con las letras "b" y "p" y además ya sale a la calle.
¿Y qué fue lo que le pasó? Pues esta mujer fue atacada por su perro labrador de una manera bestial. Fue tan atroz la manera en que su animal le mordió la cara repetidamente que, cuando despertó, lo único que tenía eran pedazos de piel y hueso facial colgando. Y no, no se despertó porque no estaba dormida, simplemente estaba bajo la influencia de una sobredosis de droga.
La Sra. Dinoire, madre soltera de 38 años y sin oficio alguno, acostumbraba, hasta mayo pasado sentarse todo el día enfrente de la tele, mientras alternaba cigarros y droga. Sus dos hijas adolescentes vivían con ella así como su perro que, aquí entre nos, si la atacó así fue por algo.
Al momento ya retomó el cigarro y ya come alimentos sólidos. Y de su futuro... sólo ella sabe si se dará una segunda oportunidad para ser alguien de valor. Ojalá. Ojalá sea así. Nunca es tarde para empezar.
En el inter, un aplauso para el equipo de 50 doctores comandados por el Dr. Bernard Devauchelle que, a diferencia mía, pensaron que valía la pena ofrecerle a esta mujer una segunda oportunidad. ¡Bien por ellos!




