
Aunque éste no es un blog dedicado a analizar películas hoy tengo que comentarles sobre una que encontré en DVD hace poco y cuya portada prácticamente hizo que yo pegara un brinco de felicidad al reconocerla en el anaquel en el que estaba. Fue tanta mi emoción al identificarla que inmediatamente la compré y largo se me hizo el tiempo hasta que pude ponerla y disfrutarla.
Young Frankenstein (1974), conocida en México como "Frankenstein Junior" es una sátira llena de sentido el humor y situaciones hilarantes que parodia a muchas de las grandes películas en blanco y negro dedicadas al cine de terror. Con talentos tales como Gene Wilder, Peter Boyle, Marty Feldman, Madeline Kahn, Cloris Leachman y Teri Garr, la cinta, dirigida magistralmente por Mel Brooks, se presentó en blanco y negro para darle continuidad al cine de terror de los cuarentas y los cincuentas. El guión se encuentra aquí.

La historia gira alrededor del Dr. Fredrick Frankenstein (Gene Wilder), un neurocirujano que vive negando el hecho de ser descendiente directo del famoso Víctor Von Frankenstein, quien realizó experimentos para revivir cadáveres. Para Frederick es tal su horror el admitir lo realizado por su antepasado, que hasta cambia su nombre a "Fronkensteen".

Un día recibe la noticia de que el testamento de su abuelo será abierto y que él es el único heredero, por lo que tiene visitar el castillo y dejar a su novia (Madeline Kahn), una mujer más preocupada por su aspecto que por el amor. Ahí conoce a Inga (Teri Garr), una mujer local asignada como su asistente, a Igor (Marty Feldman), un hombre deforme cuya joroba cambia de lugar cada cierto tiempo y cuyo abuelo había servido al antepasado de Frederick y a Frau Bleucher (Cloris Leachman), el ama de llaves del castillo cuyo nombre es suficiente para hacer que los caballos relinchen cada vez que se menciona.
Con la ayuda de Inga e Igor descubre la biblioteca privada de su abuelo en donde vienen las instrucciones para revivir cadáveres. Decide intentarlo y aquí inician una serie de eventos hilarantes como aquel en el que se da cuenta que Igor, accidentalmente, no obtuvo el cerebro de un científico para ser implantado en un cadáver gigante que habían desenterrado sino el de un ser anormal. Todo esto, ante el horror de la población local que teme que el regreso de un Frankenstein reviva el terror que vivieron con el antepasado de Frederick.

Una escena que nadie debe perderse es aquella en la cual Frederick presenta a la comunidad científica a su creación (Peter Boyle) y baila y canta con él la canción "Puttin' On The Ritz". Ahí Wilder y Boyle dan cátedra del sentido del humor y manejan exquisitamente el desenlace imprevisto de ésta.
Indendientemente de que esta película logró mi afición por la comedia de Mel Brooks, al gran talento de Gene Wilder y mi genuino interés por el actor Marty Feldman, quien falleció pocos años después de rodarla aquí en la Ciudad de México, "Young Frankenstein" es una de pocas obras cinematográficas que logran mantenerse intactas con el tiempo y que logran el objetivo de hacer reir aún treinta años después de su filmación.
Por todo esto, se las presento como una obra altamente recomendable. ¡No se la pierdan por ningún motivo!
Feliz martes.




