
Denise Dresser maneja en su columna del día de ayer titulada "¿Método o locura?", su percepción a la creciente sensación nacional que indica que López Obrador ya perdió la razón.
De ésta, les copio algunos párrafos:
Toda acción entraña -lógicamente- consencuencias, y las de AMLO corren en sentido contrario de alguien que qire, alguna vez, gobernar el país...
La posición antisistemática de AMLO sólo tiene sentido si ya renunció a la posibilidad de liderear ese sistema que tanto odia. Porque de lo contrario, está actuando de manera contraproducente. Está haciendo y diciendo todo para asegurar que no será Presidente nunca...
...Millones de mexicanos legal y pacíficamente empujados a la radicalización y empujando a AMLO a que gobierne así... Esos 2 millones de personas que salen a marchar para derrocar al sistema y de ser Presidente esperarán que lo haga. Con resultados rápidos y cambio tangibles. Encarcelando a Luis Carlos Ugalde y a los consejeros del Instituto Federal Electoral. Exiliando del país a los miembros del Consejo Coordinador Empresarial nacional. Nacionalizando a Televisa y a Reforma. Clausurando todas las fábricas de Sabritas del País. Cerrando la Bolsa Mexicana de Valores y exigiendo que las empresas mexicanas encuentren otra forma de capitalizarse. Demandando que Walmart ponga fin a sus operaciones en México.
Porque esas serían las demandas que emergerán del movimiento confrontacional que López Obrador está contribuyendo a crear, ¿o no?... Propuestas cuyo objetivo no es construir al nuevo país sino destruir a los viejos enemigos.
Y por eso se vuelve lógico pensar que la apuesta de AMLO es otra. Ya no la Presidencia de la República sino la conciencia combativa y crítica y radical del país... Pasar a la historia como el hombre que quiso ser Presidente pero prefirió ser piedra en el zapato.
Y si alguno de ustedes, pobres mortales que radican en la Ciudad de México (no es mi caso por el momento) se vieron afectados por los campamentos de apoyo a la izquierda radical el día de ayer en el cumplimiento de sus deberes cotidianos, espero que lo sepan disculpar. Estos son, ya lo dijo el nuevo Mosh Obrador, campamentos por la democracia.
Si los campamentos afectan la vialidad de la capital del país, ustedes disculpen. Si generan pérdidas millonarias en la economía nacional, ustedes disculpen. Y si no pudieron llegar a cumplir con un trabajo que le daría tranquilidad económica a los suyos o que beneficiaría a 2 o mil familias mexicanas durante el próximo mes, ustedes disculpen. Total, el descuento es para ustedes.
Que bueno que los campamentos se encuentran ubicados ahí donde no pasan ambulancias con gente en extrema gravedad. Que maravilloso que nadie que tenga una urgencia familiar vive por la zona tomada por AMLO. Qué increible que nuestro candidato presidencial representante de la izquierda mexicana, ése que ve primero por los pobres, sea sensato y no afecte a quienes no tienen coche y no tienen otra más que tomar la ruta de peseros de Metro Hidalgo que va hacia Periférico y de regreso.
¿Cuándo parará? Cuando se cumpla su capricho. Cuando haya muertitos. Cuando la gente que lo apoya abra los ojos y deje de ver las palabras para empezar a ver las acciones. Porque hablar bonito, cualquiera... ¿Por qué me recordará este hombre al Salinas derrotado y en declive que se fue a hacer su chantajito nacional a casa de una admiradora?
¡Chin! Y yo que voté por Felipe...




