
Un adolescente español (16 años) me solicitó en días pasados un "diálogo" vía messenger. Estába enojado, lo vi claramente en su email. Se quejó de mi atrevimiento en poner un artículo en Los4.com en donde "le hago daño a Los Beatles" y y remató con un "¿qué no los quieres? ¿qué ganas con poner mentiras en tu sitio?".
El diálogo vía messenger se dio hoy y fue ríspido. El muchachito exigió (así de aventado) que sacara de Los4.com el artículo del Arquitecto Hugo Antonio Hernández en donde se incluye una porción de su conferencia "La Morsa era Paul, ¿está muerto Paul McCartney?". Su argumento fue éste: "Estás atentando contra Paul, no está muerto y lo único que lograste es que uno de mis compañeros de clase se soltara llorando al leer que sí había muerto. ¿Por qué nos dañas?". Mis explicaciones fueron directas: "Mira, fulanito, esta información es un mito que nunca ha dejado de ser popular y yo, como la dueña del sitio y como beatlera que lleva un rato en esto, estoy obligada a presentar los eventos y sucesos que se dieron alrededor de The Beatles, pero tú, como beatlero que se inicia, estás obligado a no creerte todo y a documentarte leyendo los libros de cabecera, a visitar sitios de internet relacionados y, sobre todo, a razonar cual información es certera y cual no".
¿Y saben qué? A mí realmente me decepcionaría terriblemente darme cuenta que lo que se escribió en un sitio web dedicado a un grupo musical es ley y que los que ingresan a él lo toman como tal. Me niego a creer que la gente, en general, no razona la información y toma lo que ve como una verdad absoluta sin analizarla ni preguntarse, por lo menos, de quién viene y con que fin está escrita.
Y esto viene muy a propósito con la reflexión que se desprende después de leer la carta que Andrés Manuel López Obrador le escribió ayer al Presidente Fox (el texto completo aquí) en vista de que su solicitud de audiencia (¿y cómo para que querría este señor hablar con Fox en lo obscurito?) fue tajantemente rechazada.
Y aquí lo cito directamente: "Todas sus argucias, sus improvisaciones peleoneras y su muy reducido saber coloquial, señor Presidente, con todo respeto, tienen un límite: la voluntad ciudadana". Con excepción del típico ataque de este candidato presidencial (ataca y en seguida dice "con todo respeto" para "tapar" su falta absoluta del ídem) la frase suena bien, ¿no? Suena a político que cree en sus seguidores. Pero nada más en ellos. López Obrador, a mi gusto, está mostrando un temor enorme a que las argucias políticas del Presidente Fox den resultados en su contra.
¿Por qué? ¿Por qué López Obrador teme que la gente no se de cuenta de la realidad de Fox? ¿Será que piensa que los que lo apoyan no son los suficientes para ganar y que el resto somos idiotas mentales que, como borreguitos, vamos a tomar lo que diga Fox como ley? ¿Tan baja opinión le merecemos los que no estamos deslumbrados por él?
Sobresale también el inicio de la misiva: "En días pasados, en medio de la muy difícil situación electoral, política y social por la que atravesamos, le solicité a usted una entrevista que consideré necesaria, por la ausencia de diálogo entre las posiciones contendientes, no sólo de los partidos políticos". ¿Perdón? ¿Ausencia de diálogo entre las posiciones contendientes (léase el resto de los candidatos presidenciales)? Sr. López Obrador, pero ¡fue usted quien faltó a un debate que tuvo proyección nacional y e internacional sintiéndose muy orondo y seguro de su éxito! ¿Lo está lamentando ya? ¿Esperaba que fueran por usted a rogarle que dialogara con sus contendientes?
Concluye con un "Si incluyo lo anterior en una carta dirigida en principio a usted, ciudadano Presidente, es por estar convencido de lo obvio: usted no quiere recibirme y yo, por mi parte, al existir los cauces de mis puntos de vista y de nuestra actitud, asumo que no desee tener conversación conmigo". ¡Brillante! López Obrador, como buen entendedor, asumió la realidad. ¿Qué nunca se dio cuenta que si el Presidente Fox lo hubiera recibido a él también tendría que haberlo hecho con los otros candidatos y bajo las mismas condiciones de privacidad total? ¿Transparencia? Yeah, right. Y yo nací ayer.
Y para terminar omito resaltar la parte en donde menciona una inevitable "convergencia" de su partido con el PRI si se vuelve necesario implantar la legalidad en la república. Esa se la dejo a sus seguidores que, seguramente, evaluarán de manera razonada los pros y los contras de tal decisión de su líder moral.
Y aquí estaremos esperando más y más crisis políticas, de esas que sólo se dan en los dos últimos meses previos a la elección del próximo presidente de México. Buen día.










