Sucede que durante la filmación a Julian lo invitaron a ser testigo de un rito aborigen antiguo que fue conducido por uno de los miembros más viejos de la tribu en cuestión. Durante este rito, esta persona le entregó a Julian una pluma blanca. Y ese fue el justo momento en el cual Julian se paralizó prácticamente y no pudo decir nada.

John y Julian Lennon
¿Por qué? Porque John, su padre, le dijo en algún momento antes de morir lo siguiente: "Si algo me pasara alguna vez, busca una pluma blanca y sabrás que estoy ahí cuidándote, siempre cuidándote". Situación difícil e inesperada, ¿no?
Pero Julian, de acuerdo a AZCentral.com, no es el único que ha sentido a John. Paul McCartney, de acuerdo a este diario (y créanme, yo nunca había escuchado esta anécdota) señaló que durante la reunión que tuvieron George, Ringo y él en 1995 para trabajar en demo de John, Free As A Bird, los Threetles tuvieron una experiencia similar:
Mientras posaban para una foto afuera del estudio en donde grabaron, un pavo real blanco se acercó a ellos para poder también salir en la toma. Esta intromisión, tan notoria, hizo que Paul le señalara a sus compañeros que ése era John. De la misma manera, durante las mismas sesiones, al poner la cinta de este sencillo al revés, los Threetles escucharon lo siguiente: "zzzwrk nggggwaaahhh jooohn lennnnnon qwwwrk".
The Threetles: Ringo Starr, Paul McCartney y George Harrison
Esto último sí lo puedo explicar y además me parece muy lógico. El final de la canción
Free As A Bird que, como ustedes saben, fue compuesta por John el Dakota a finales de la década de los 70 y que fue una de las 3 canciones que Yoko le entregó en cassette a Paul a principios de 1993 para el proyecto The Beatles Anthology, contiene una grabación al revés de la voz de John justo en el momento en donde le explica a Yoko cuál era la frase final que el artista inglés
George Formby decía al concluir sus espectáculos en los primeros años del siglo veinte: "Turned out nice again", algo así como "Todo salió bien". Obviamente, los Threetles, hasta ese momento, la habían escuchado al derecho con John citando esas palabras. Sin embargo, al oirla al revés, seguramente alguno de ellos decidió dejarla así precisamente por que el nombre John Lennon se escucha casi nítidamente (y, de hecho, yo he escuchado decenas de bealefans mexicanos que juran y perjuran que al final de esta canción se oye "My name is John Lennon").
¿Quieren escucharlo? Aquí les pongo el final de Free As A Bird como está en el disco (al revés) y en seguida las palabras de John diciendo "Turned Out Nice Again) que pueden ser claramente distinguidas:
Ah, pero el asunto no termina aquí. El citado periódico en línea también se dio vuelo diciendo que Liam Gallagher, de Oasis, se unió a la publicidad gratuita diciendo que el espíritu de John lo visitó una noche. "Estaba en Manchester en casa de un amigo. Me desperté y me sentí raro. Volteé y me vi acostado en la cama y súbitamente regresé a mi cuerpo. Había una presencia ahí y era él, John Lennon".
Ustedes perdonaran que ni link le ponga a un tipo que se ha distinguido por intentar competir con The Beatles de la manera más baja: sin calidad interpretativa y tirándoles mala vibra, pero lo cierto es que aquí no solo dudo totalmente de esta declaración sino que además me parece que la cantidad de polvito blanco que consume este monín ha ya excedido lo recomendable como para confiar en su percepción de la realidad (¿o habrá sido otro intento de obtener reacciones que de otra manera no llegarían?).
Independientemente de lo que ustedes opinen de este artículo, quiero compartirles una experiencia similar propia que, por supuesto, pueden o no creer (y dejo claro que yo no consumo polvito blanco :D). Sucedió exactamente el día 14 de agosto de 1981, viernes, alrededor de las 7 de la noche y, tal como fue
haber visto al Papa Juan Pablo II con otras cinco personas, ésta dejó huella permanente en mí.
Ese día, el día en el que mi padre fue enterrado, a mi madre le dio un ataque de pánico cuando se dio cuenta de que estaba obscureciendo y que, inevitablemente, tendríamos que regresar a la casa los tres sólos: mi hermano, ella y yo. Mi novio, que mucho tiempo después fue mi primer esposo, con toda caballerosidad se ofreció a entrar con nosotros a la casa y quedarse el tiempo que fuera necesario. Y así fue: al llegar a la casa de dos pisos en donde vivíamos (en Guadalupe Inn), mi novio se encargó de llevar a mi madre prácticamente en brazos, ayudado por mi hermano, al segundo piso en donde se encontraban las recámaras. Apenas entraron a la casa, me bajé del coche, lo cerré, y entré a la casa sólo para derrumbarme en el sillón de tres plazas de la sala a llorar con mi cara hundida entre mis brazos cruzados mientras escuchaba de lejos la voz de mi novio y la de mi hermano quienes ya estaban en la recámara de mi madre, seguramente asegurándose de que estuviera lo más cómoda posible.
Segundos después oí los pasos de mi novio bajando la escalera y lo sentí sentandose a mi lado. Y aunque no había llorado hasta ese momento, ni siquiera en el momento del entierro, no pude evitar empezar a sollozar cuando su mano acarició mi hombro derecho. Fue tanto el amor que sentí de su parte y una energía tan positiva y tan reconfortante que, sonriendo, me incorporé para agradecerle sus atenciones. Cuando giré para verlo me encontré con que no había nadie a mi lado ya que mi novio seguía arriba, en la recámara de mi madre.
Y sí, dejé de llorar en ese momento porque supe exactamente quién era la persona que se había sentado a mi lado y que me había transmitido ese sentimiento de paz y tranquilidad tan único, algo que seguramente él deseaba que yo sintiera.
Saludos, Francisco Chacón Guerrero, hoy, 20 de octubre de 2007, a casi 30 años de tu partida te he recordado como lo he hecho todos y cada uno de los días del mismo periodo de tiempo.
Eso, queridos lectores, se llama TRASCENDER.
Buen inicio de semana.
...................................................... La rola de hoy:
Free As A BirdThe Beatles
Anthology 1