De regreso a la realidad y después de muchos días de no escribir para ustedes, me tienen aquí bastante más relajada que en días pasados (en especial ayer, cuando me enteré que se había revocado el permiso para El Concierto por Haití) y con varias cosas que contarles.De inicio les comento del rotundo éxito que el Grupo Aleph tuvo en Aguascalientes en su presentación en el teatro del mismo nombre (hermoso lugar) el pasado sábado 23 y en dos funciones.
Tal como se los había dicho ya, tuve el gusto de acompañar al grupo integrado por Leonardo Díaz Landa, César Téllez, Eduardo Zamora y Lalo Téllez y en cumplimiento de dicho honor :) a 4 de nosotros nos tocó salir de la Ciudad de México a las 11 de la mañana de viernes 22. Después de haber pasado un muy mal rato en la estación Metro Chabacano (del cual les platicaré más adelante), llegué junto con el líder del Grupo Aleph a la estación de autobuses del norte con los ojos un poco llorosos pero consciente de que iniciábamos un viaje que presagiaba ser de gran relevancia tanto para Aleph como para mí.
La llegada a la bella Aguascalientes se vio coronada por un rápido traslado a las oficinas de Radio Recuerdo en donde Leonardo, César y Lalo fueron entrevistados por dos locutores de diferentes estaciones y en apoyo a los múltiples spots publicitarios que se estuvieron difundiendo en promoción del evento. Casi dos horas después, alrededor de las 8 de la noche, los promotores Omar y Edwin nos llevaron a cenar unos deliciosos tacos que nos supieron a la mismísima gloria... ¡nos moríamos de hambre! :)
El sábado 23 de enero inició con la llegada del bajista de Aleph, Eduardo Zamora, quien casi no tuvo tiempo de descansar ya que las actividades iniciaron temprano con una entrevista para la televisión local y un control remoto para Radio Recuerdo desde las instalaciones del restaurante Katana Sushi (¡delicioso! Gracias, Adal). De ahí, Aleph y yo salimos hacia el Teatro Aguascalientes para realizar la prueba de sonido que antecedió a los dos show que estaban programados a las 7:00 y a las 9:00 p.m. De éstos, lo único que puedo decir es que estoy sorprendida por la gran capacidad que el Grupo Aleph tiene de reinventarse en cada presentación y de la manera tan rápida en la cual se hace de más y más seguidores, ¡enloquecieron a la gente! Jamás había visto a 1500 personas (por función) cantar, bailar, gritar y aplaudir de una manera tan continua como sucedió el sábado pasado. Felicidades, Aleph, me siento muy orgullosa de trabajar por ustedes y más todavía de que me permitan ser testigo directo de sus grandes éxitos.
Alrededor de la medianoche y viendo qué podía hacer para que estos extraordinarios artistas se relajaran un poco ya que los vi sumamente cansados después de tocar más de tres horas casi consecutivas, salimos todos hacia un antro de decorado clásico, lleno a reventar en donde un grupo de cuatro chavos hacía que muchos bailaran al ritmo de rolas poperas ochenteras y noventeras. Ahí, acompañados por Edwin y Omar, el Grupo Aleph pudo celebrar por fin un éxito rotundo y un gran debut ante el gran público de Aguascalientes.
En lo personal no tengo nada más que un profundo agradecimiento con todas las personas que nos recibieron de la manera más cálida y nos hicieron sentir como en casa. Gracias, Edwin, Omar, Ivonne, Karla, Jadsive y Jorge, entre otros muchos más. Regresaremos pronto a su bella ciudad para volver a hacer historia.
Aquí, un video que me encontré de la segunda función del sábado pasado en donde Aleph interpreta Can't Buy Me Love y Twist en Shout. Lamentablemente, el audio no es muy bueno y después del minuto cinco, éste es inexistente pero con él se darán una idea de la magia que Aleph despliega en escena:
En las ocasiones que he tenido oportunidad de hablar con gente que no es de la Ciudad de México sobre la injusta y muy mala fama que ésta tiene por falta de seguridad, me he llenado la boca diciendo que a mí jamás me han asaltado.Esa presunción dejó de ser verdad para mí este viernes pasado alrededor de las 10 de la mañana en la estación de Metro Chabacano, a donde llegué cargando dos bolsas de viaje (bastante pesadas por cierto porque sigo sin entender que para un viaje de fin de semana no es necesario empacar como si me fuera a París quince días...), mi bolsa y, dentro de la bolsa de mi chamarra negra, mi bellísimo celular Touch de Samsung (igualito al de la foto).
El andén, por supuesto, se encontraba lleno de gente y yo casi llegué corriendo para poder garantizar el entrar a un vagón repleto de gente. En lo que el metro se detuvo, me alineé con dos personas más en espera de que la gente que venía en el vagón saliera y así poder yo entrar a él.
Y fue ahí, justo en el momento en el que la gente me empezó a empujar para que abordara el vagón, cuando sentí un fuerte jalón que hizo que los audífonos que estaban conectados a mi bello celular se salieran de mis orejas y de paso me lastimaran un poco. Me volteé rápidamente para evitar lo que entendí pasó desde el primer momento: por cuidar mis bolsas dejé abierto el acceso a aquella de mi chamarra y alguien jaló desde ahí mi teléfono.
No pude hacer nada. Cuando quise salirme del vagón para buscar quién me había sacado mi celular de la bolsa, las puertas del vagón se cerraron y éste avanzó directamente hacia la estación Patriotismo (en donde me había quedado de ver con el líder del Grupo Aleph). Ese recorrido lo recordaré siempre ya que entre la impotencia y el coraje, no pude evitar derramar algunas lágrimas que llamaron la atención de mis compañeros de viaje que habían visto lo que pasó.
Pasado el mal momento y ya en el camión que nos llevó a Aguascalientes, Leonardo Díaz Landa me enseñó un mensaje de texto que le envió a quien me robó el celular. Éste, con palabras fuertes, le hacía saber al asaltante que había robado por hambre y le hacía un simpático recordatorio del 10 de mayo :D. Entendiendo yo que ya no había más que hacer, decidí olvidar durante el fin de semana la triste realidad que me indicaba que me había quedado una vez más sin celular y que a mi regreso a la Ciudad de México, este lunes 25, tendría que solicitar nuevamente un chip nuevo con mi número y, de paso, comprar un equipo muy barato para poderlo usar.
Grande fue mi sorpresa, tres horas después y justo cuando pasamos enfrente de Querétaro, el ver que entraba una llamada al celular del líder de Aleph con mi nombre. Leonardo, de la manera más caballerosa, me permitió usar su teléfono y hablar con alguien que se identificó como Mario que me hizo saber, de inicio, que él no era un ladrón, que mi teléfono se le había caído a alguien que iba corriendo y que había aterrizado en sus pies. Mario me pidió entonces una dirección en la cual pudiera dejar mi celular ya que él no deseaba problemas de ningún tipo y que lo único que quería era entregármelo.
Fueron inútiles mis intentos por recompensarlo con dinero. Mario rechazó cualquier oferta mía e insistió firmemente en que le diera una dirección en dónde dejar el celular. Al final me dijo:
"Mira, si tanto quieres recompensarme entonces sí te voy a pedir algo: reza por mí, estoy muy mal de mi pie y necesito que toda la ayuda posible ante Dios".
Y, Mario, yo se que la probabilidad de que estés leyendo esto es muy baja pero aún así quiero confirmarte aquí y hoy que, efectivamente, estás en mis oraciones diarias y que agradezco profundamente tu honestidad y tu valentía. Que Dios te cuide y te regrese la salud.
En cuanto a ti, Leonardo, mil gracias por tu apoyo invaluable y tu gran caballerosidad.
Y ya para terminar este larguísimo post, les cuento que el atentado contra el jugador Cabañas fue el motivo (por lo menos el que a mí me dijeron) por el cual la Delegación Magdalena Contreras decidió suspender todos los eventos públicos dentro de su demarcación y, por lo mismo, el permiso para realizar El Concierto por Haití fue revocado de manera definitiva ayer martes, alrededor de las 4 de la tarde.
La noticia fue un golpe fuerte que tardé un buen ratito en asimilar. Me pareció muy injusto que cancelaran un evento como el que el Grupo Aleph y yo habíamos planeado para ayudar a la gente de Haití de la manera más transparente: sin manejar dinero o donaciones en especie -nunca falta quién se embolse víveres para su consumo propio- y pidiéndole a la gente depósitos bancarios a nombre de la Cruz Roja Mexicana. A cambio de éstos, Acorde Producciones y Aleph presentarían a ocho extraordinarios grupos (cinco beatleros y tres de rock classic) que generosamente se habían apuntado para ser parte de este festival, todos bajo la gran conducción de Roberto Carlos Balmori.
Ni hablar... las cosas no siempre salen como una quiere y a pesar de que ahora no se pudo concretar, seguiré buscando el hacer presentaciones masivas para favorecer a quienes lo necesiten. Acorde Producciones cuenta con extraordinarios artistas, todos ellos de una gran calidad humana y gran generosidad, y se perfectamente bien que todos ellos están dispuestos a brindarnos su gran talento cuando sea necesario.
Gracias Aleph, Rocka, Cuarteto, Rafael Flores, Desfasados, The Bluebirds, Quarteto Liverpool, Nancy Karina Bautista y Roberto Carlos Balmori por haber aceptado unirse a este proyecto. Lo mejor, como lo dije en el comunicado público de la cancelación, está siempre por venir.
Los quiero.











Tere:
Que vertiginoso fin de semana te aventaste, ya ves al final siempre vendrán cosas mejores, al chico mario todos mis mejores deseos de que pronto recupere la salud, esto demuestra que no todas las cosas malas que nos pasan son efecto de gente mala, sino tal vez situaciones extremas que nos afectan y suceden pero por causas totalmente ajenas a las que pudiéramos pensar o suponer.
Lo mejor para ti
Saludos ¡!!