
Tengo un primo, varios años mayor que yo que durante mucho tiempo en mi infancia funcionó como mi héroe personal. Felipe, quien nunca se dio cuenta de que era el modelo masculino el cual seguí durante mis primeros años de mi vida, era un joven de no más de 18 ó 19 años que, según yo, a su tierna edad siempre mostraba seguridad en sus decisiones, siempre sabía lo que hacía y no tenía dudas en relación a su estancia en esta vida. Por lo menos, eso era lo que yo veía en él.
Teniendo yo 10 años menos que él, en una ocasión lo escuché decirle a alguno de los adultos que nos rodeaban: "Estoy, en estos momentos, tratando de encontrarme a mí mismo. Y lo estoy logrando". Siendo una niña, las palabras "encontrarme a mí mismo", de inicio, me parecieron absurdas, ¿qué no sabía cómo se llamaba y en dónde vivía? ¿cómo era posible que alguien tan perfecto, tan ubicado, pudiera decir que no se había encontrado todavía?
Ahora, muchos años después, entiendo perfectamente lo que mi primo Felipe quiso decir y que, honestamente, me sigue pareciendo brillante para alguien tan joven lo dijera; encontrarse a uno mismo es, en pocas palabras, saber exactamente qué es lo que sí quieres de la vida, que es lo que no quieres de la vida, qué pasos vas a seguir para obtenerlo, con qué capacidades cuentas para lograrlo y cuáles son tus limitaciones para alcanzarlo, ni más ni menos.
Esto que suena tan fácil de averiguar a mi me ha costado mucho y no tengo la referencia de cuál fue el resultado en el caso de Felipe dado que emigró al Estado de Yucatán pocos años después y jamás lo volví a ver. Si logró encontrarse a sí mismo y si fue feliz con el resultado en estos años es algo que desconozco y, honestamente, no es de mi interés averiguar ya que suficiente tengo con darme cuenta que es hora de que yo, en mi propia vida, todavía no logro.
Y no quisiera que me malentendieran, hay cosas que sí se que deseo. De inicio, deseo entregarle al mundo en unos pocos años una mujer joven con valores, principios, ganas de triunfar y con todos los elementos para salir adelante por sí misma en la vida. Esto, que es lo que deseo para la Srita. Lennon, es algo en lo cual invertí mucho trabajo, amor, dedicación y disciplina desde el momento en el que nació y hasta el día de hoy. Este rubro lo he cumplido cabalmente y no tengo hacia él ni medio remordimiento por haber fallado.
También se que deseo mantenerme en el camino de la disciplina y la constancia dado que ya me di cuenta que estos dos valores sí funcionan, a veces a corto plazo y otras a largo plazo, pero siempre con buenos resultados garantizados. Y esto aplica para mi trabajo actual, para mi blog, para El Círculo Beatle, para mi desempeño en el medio beatlero y para los nuevos proyectos laborales que tengo en estos meses previos al final del 2008. Se que si no fallo en mi desempeño laboral y profesional, tarde o temprano cosecharé algo bueno y duradero, por ahí tampoco tengo dudas.
El problema, para mí, es el numerito personal. Y créanme, es muy desconcertante llegar a un punto en la vida en la cual, con base en tu experiencia y entendiendo que los amigos y el amor son tan importantes en la vida como lo son los logros familiares y profesionales, no sepas hacia donde quieres ir.
Triste como es, no se si quiero seguir en el juego de la amistad y el amor. Se invierte mucho, se entrega lo mejor de una misma, se ofrece el corazón y no hay garantías de ningún tipo. ¿Por qué? Simple, porque la reciprocidad depende de alguien más.
¿Por qué el que consideraste como tu mejor amigo durante muchos años te muerde la mano sin que tú hayas fallado? ¿Por qué será que cuando encuentras el que consideras que podría ser el amor de tu vida, éste no puede realizarse por factores externos? ¿Será qué éste no es el indicado y que el obstáculo está ahí precisamente para avisarte que no vale la pena perder tiempo o invertir sentimientos? No se qué quiero; no se si quiero.
La verdad, no se si quiero seguir adelante a nivel relaciones personales. ¿Será suficiente para la vida el que sólo se cumpla en lo familiar y laboral y se deje de cumplir en lo personal? ¿Te dará Dios la holgura de sólo cumplir en dos de tres en la vida?
Martes de reflexión. Buen día.






















Walking In The Park With Eloise fue grabada por Wings con la formación de Paul, Linda, Denny Laine, Jimmy McCulloch y Geoff Britton en Nashville, Estados Unidos en junio y julio de 1974. La canción salió al mercado como un sencillo acreditado al grupo "The Country Hams" y en su lado B presentó una composición de Paul y Linda: Bridge On The River Suit.




















