Hay sentimientos que, por ser devastadores, no permites que tus hijos distingan. Y, aunque éstos te rompen literalmente la madre, prefieres esconderlos hasta lo más oculto de tu ser y y no dejarlos entrever ante ellos por que sabes que no cuentan con la edad ni para manejarlos ni para entenderlos en toda su plenitud y lo último que quieres es generarles una angustia que no les pertenece y que no debe afectarles.
El día de hoy, la Srita. Lennon tuvo que grabar en equipo con sus compañeras un archivo de audio que le encargó su maestra de español. Teniendo toda la práctica del mundo con esos menesteres, me ofrecí a ayudarla a ella y a sus amigas a sacar adelante su trabajo. Las cité en la casa y, teniendo a tres adolescentes y dos mamás enfrente, organicé la sesión de grabación en la cual, en turnos, cada una de ellas pasaron a recitar su respectivo poema.
La maestra había sido flexible en su encomendación: la condición era que declamaran lo mejor posible un poema de su elección; el que fuera siempre y cuando perteneciera a un poeta reconocido y de cualquier época. Dado que teníamos invitadas, hice pasar primero a sus dos compañeras quienes torpemente, por decir lo menos, recitaron sus respectivas piezas, una de Becquer y otra de Nervo.
Cuando el turno de la Srita. Lennon llegó me di cuenta que no tenía en las manos una hoja o un libro con el cual declamar. A mi pregunta, la respuesta fue tajante e inmediata: "Mamá, me lo se de memoria". Ni mi mirada incrédula ni las risitas de sus compañeras hizo que cambiara la determinación de su rostro. Viendo que lo único que se necesitaba era iniciar la grabación, no me quedó más que darle la indicación de que empezara a hablar apenas apreté el botón Record. Aquí lo que declamó con una seguridad y una entonación que sería la envidia de cualquier mujer adulta:
Chau número tres
Mario Benedetti
Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
Más tardó en terminar que yo en tratar de controlar un mega nudo que se me había formado en la garganta y que me había llenado los ojos de lágrimas. Voltée a ver a las otras mamás con cara de "todo bien por este frente" sólo para darme cuenta que ellas estaban igual o peor que yo.
Y es que hoy, mi hija, mi adolescente Srita. Lennon, describió a la perfección eso que sentí intensamente durante los últimos meses del año pasado y que trate, hasta donde pude, de ocultarle para no hacerla sufrir. Y hoy, justo que hoy que le agradezco a la vida todo lo que me ha recompensado por esos momentos tan difíciles, mi hija dio un paso para volverse mujer. ¿Así o más llegador?
Buen viernes. Sean felices. Diviértanse.








Jejeje...hija de tigre.........tigresa........ademas acuerdate que en muchas ocaciones el alumno supera al maestro...........¿ Que esperabais?........Felicidades señorita Lennon..........Felicidades señora de McCartney........... digo, no?
Tere pues que momento tuvieron tu hija y tu. Nuevos ciclos y mucha felicidad y por supuesto buena vibra te deseo!!!