Descanse en paz

Nos unimos al dolor y a la pena que embarga a nuestro compañero y amigo Carlos García, integrante del Grupo Wigs, por el sensible fallecimiento de su padre acaecido el día de ayer, sábado 15 de marzo de 2008.

Deseamos resignación y paz para él y sus familiares.


Tere Chacón

Andrés Baca

Wendy Solís

 

Chau Número Tres

Hay sentimientos que, por ser devastadores, no permites que tus hijos distingan. Y, aunque éstos te rompen literalmente la madre, prefieres esconderlos hasta lo más oculto de tu ser y y no dejarlos entrever ante ellos por que sabes que no cuentan con la edad ni para manejarlos ni para entenderlos en toda su plenitud y lo último que quieres es generarles una angustia que no les pertenece y que no debe afectarles.

El día de hoy, la Srita. Lennon tuvo que grabar en equipo con sus compañeras un archivo de audio que le encargó su maestra de español. Teniendo toda la práctica del mundo con esos menesteres, me ofrecí a ayudarla a ella y a sus amigas a sacar adelante su trabajo. Las cité en la casa y, teniendo a tres adolescentes y dos mamás enfrente, organicé la sesión de grabación en la cual, en turnos, cada una de ellas pasaron a recitar su respectivo poema.

La maestra había sido flexible en su encomendación: la condición era que declamaran lo mejor posible un poema de su elección; el que fuera siempre y cuando perteneciera a un poeta reconocido y de cualquier época. Dado que teníamos invitadas, hice pasar primero a sus dos compañeras quienes torpemente, por decir lo menos, recitaron sus respectivas piezas, una de Becquer y otra de Nervo.

Cuando el turno de la Srita. Lennon llegó me di cuenta que no tenía en las manos una hoja o un libro con el cual declamar. A mi pregunta, la respuesta fue tajante e inmediata: "Mamá, me lo se de memoria". Ni mi mirada incrédula ni las risitas de sus compañeras hizo que cambiara la determinación de su rostro. Viendo que lo único que se necesitaba era iniciar la grabación, no me quedó más que darle la indicación de que empezara a hablar apenas apreté el botón Record. Aquí lo que declamó con una seguridad y una entonación que sería la envidia de cualquier mujer adulta:

Chau número tres
Mario Benedetti

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Más tardó en terminar que yo en tratar de controlar un mega nudo que se me había formado en la garganta y que me había llenado los ojos de lágrimas. Voltée a ver a las otras mamás con cara de "todo bien por este frente" sólo para darme cuenta que ellas estaban igual o peor que yo.

Y es que hoy, mi hija, mi adolescente Srita. Lennon, describió a la perfección eso que sentí intensamente durante los últimos meses del año pasado y que trate, hasta donde pude, de ocultarle para no hacerla sufrir. Y hoy, justo que hoy que le agradezco a la vida todo lo que me ha recompensado por esos momentos tan difíciles, mi hija dio un paso para volverse mujer. ¿Así o más llegador?

Buen viernes. Sean felices. Diviértanse.

 

Películas y sonrisas

 

El siempre útil What Goes On nos avisó ayer, lunes 10 de marzo, sobre la apertura de un nuevo sitio web (de esos que nos fascinan a los beatleros) especializado en las 5 películas que The Beatles filmaron entre 1964 y 1970 y que lleva por título The Beatles Movies.

Lo fascinante de este nuevo recurso es que su autor, Bob Neaverson, uno de los expertos más reconocidos en películas beatleras de la Gran Bretaña, sin bronca alguna puso a disposición de todos nosotros un libro en línea titulado The Beatles Movies que originalmente publicó impreso en 1997. Además de éste que ahora nos comparte, Neaverson también escribió At the Apple's Core junto con el famosísimo Denis O'Dell, antiguo director de Apple Films inmortalizado en la muy rítmica You Know My Name (Look Up The Number).

Dense una vuelta a checar la información que Neaverson ha incluido. En una de esas les parece bueno el sitio y aprovechan que su autor ha prometido en su primera página que actualizará y complementará lo que ya está ahí de manera constante. Ustedes lo saben y yo lo se: en cuanto a temas beatleros no hay punto final; siempre salen hechos, fotos, documentos, grabaciones e información que nunca antes se difundió a pesar de los 38 años que ya han pasado de la separación de la banda.

Y antes de cerrar este post quiero decir ¡GRACIAS! a ese hombre que tiene la particularidad de hacerme sonreir en los momentos menos esperados y cuya magia es tanta que ayer hizo aparecer debajo del teclado de mi hermosísima eMac esta maravilla:

¿Cómo le haces, P.H.? ¿De dónde sacas tu magia? Créemelo, es lindo saber que estás aquí.

Buen día a todos.

 

 

Intocables

 

Sin importar el tipo de vivencias y la experiencia individual de cada persona, todos, absolutamente todos, tenemos en un nicho muy especial a personas que, simplemente, son intocables. Personas a las cuales se les demuestra de todas las formas posibles que representan aquello que nosotros consideramos como digno de todo nuestro respeto y nuestra admiración.

Por supuesto, para muchos mexicanos (la mayoría, supongo) la figura de la madre es totalmente intocable. Esa mujer, esa que nos dio la vida y que realizó innumerables sacrificios por nosotros es, indudablemente, siendo propia o ajena, alguien con quien no nos metemos y mucho menos cuestionamos. Vale gorro que sea irresponsable o medio alcóholica o paranoica o que jamás haya ejercido dignamente su papel materno; con el simple hecho de habernos traido al mundo, es suficiente para que muchos de nosotros le asignemos un lugar especial y la respetemos siempre.

Otra figura intocable es la de los niños. A los niños les permitimos muchas acciones que los adultos no llevamos a cabo simplemente por prudencia. Y no falla, tú ves a un niño gritonear a todo lo que dan sus pulmoncitos en un lugar público y por mucho que te molesten sus alariditos no haces nada o, en el mejor de los casos, tratas de ignorarlo. ¿Por qué? Pues básicamente, como ya lo dije, por prudencia, por estar seguros de que la mejor época de cada uno de nosotros fue la niñez porque podíamos hacer lo que nos daba la gana y, tal vez, por evitar un enfrentamiento con los padres del maleducado chamaco. :D

Finalmente, hay un tipo de mujer que un hombre debería tener como totalmente intocable y en cualquier momento de la vida: la amiga de la mujer con la que anda o que sostiene algún tipo de relación. Hay muy pocas acciones en las cuales podría yo pensar que serían tan indignas como el tirarle abiertamente los perros a la amiga de la mujer con la cual hay un compromiso físico, emocional o de palabra. Y hacerlo, no sólo le quita cualquier valor personal al hombre en cuestión sino lo ubica al nivel de los gusanos. Y un gusano, queridos lectores de El Blog de Tere, sólo merece ser aplastado, que es la suerte que tarde o temprano le llegará a aquel que este fin de semana pasado se atrevió a traicionar abiertamente a mi hija. BB, larga vida para ti.

Sean felices.

 

Libertad

Hace poco, la hermosísima Wendy Solís me preguntaba si extrañaba algo de Córdoba, esa ciudad veracruzana en donde viví un poco más de dos años y la cual dejé el 28 de diciembre pasado para reubicarme nuevamente en mi inigualable ciudad.

La respuesta no fue un no rotundo porque, siendo totalmente honesta, hay cosas que sí extraño de esa ciudad en donde encontré personas fantásticas (saludos y besos, Georgette, Claudia, Dany, Lulú, Merci y Aldo) y me di tiempo para, de paso, reencontrarme a mí misma. Entre eso que extraño está la gran seguridad que en todo momento sentí al caminar por sus calles sin importar la hora del día o la noche, su flora exquisita, los deliciosos elotes y ezquites que te llevan a la puerta de tu casa todas las tardes a partir de las 6:00 p.m., el inigualable café de los portales así como su ambiente netamente jarocho y, por supuesto, la gran calidad humana de los cordobeses.

Esta semana, justo cuando estaba pensando en esas características de Córdoba, de repente me di cuenta que había cumplido dos meses de vivir en el DF y que no se me había ocurrido visitar Coyoacan. Imperdonable, ¿no? Parece hasta mentira que se me haya olvidado darme una vuelta a aquella colonia en donde pasé parte de mi niñez y a la que tendría que haber llegado corriendo ahora que me encuentro aquí de nuevo celebrando mi recién adquirida libertad. Para remediar tan grave falta :), hoy domingo la Srita. Lennon y yo decidimos darnos una vuelta a esa zona para comer ahí, pasar un rato agradable y, de paso, celebrar con muchos días de retraso el Día de la Familia a pesar de que la nuestra es prácticamente minúscula.

De veras, es increíble tener tan cerca un lugar tan mexicano, tan colorido, tan lleno de atracciones y que, además, presenta tantas opciones de entretenimiento. Más tardamos en llegar que en prácticamente correr hacia la zona del kiosko para, con toda la calma del mundo, observar todos los puestos de artesanías, fotografías, dibujos, accesorios, bolsas y lo que se les pueda ocurrir siempre entre "compermisos" y "compermisitos" porque el lugar estaba a reventar (eso sí que no ha cambiado en dos años).

Después de comer unos deliciosos y tradicionales taquitos al pastor y de pagar una visita rápida a la iglesia, la Srita. Lennon y yo caminamos entre los puestos que se encuentran en la zona de la fuente de los coyotes para comprarnos algo que nos hiciera felices. Y aunque de nada sirvieron mis sugerencias de anillos, pulseritas, aretes o algún otro accesorio que me pareció lindo para ella, la Srita. Lennon, simplemente, decidió que no quería adquirir algo nuevo hoy para su colección. Yo, en cambio, sí me di un gusto al cual le tenía muchísimas ganas y desde hace muchos años: un increible tattoo en ese lugar en donde siempre quise tenerlo y con esta imagen:

¿Qué más se puede pedir de la vida? :D

Por si fuera poco lo anterior, al entrar a la librería Ghandi a ver qué había de nuevo en cuanto a textos beatleros (¿alguien me puede explicar por qué &%%$$/ no he encontrado en México este libro al que le tengo tantas ganas?) me llevé la sorpresa de la vida al encontrar The Beatles: The Biography, de Bob Spitz a sólo ¡¡99 pesos!! Y aunque mi economía dista mucho de ser buena (vaya, ni siquiera es regular en estos días…) no pude resistir la tentación y recibir, además de una moneda de 1 peso de cambio, un tomo extraordinario de 997 páginas que estoy muriendo por empezar a leer. Créanme, en los próximos días estaré feliz y muy ocupada nutriéndome de todo lo que tenga que decir Spitz sobre Paul, John, George y Ringo y los años en los que estuvieron juntos. ¿Qué esperan para comprarlo si todavía no lo tienen?

Y antes de irme les cuento que este próximo sábado, el extraordinario Back Beat se presentará en el Club Todos Juntos Ahora (Amsterdam 302, Col. Condesa, a una cuadra del Metrobús Sonora) a partir de las 5 de la tarde. El ingreso es de 50 pesos y si quieren ir (las oportunidades de ver a Back Beat no son tan frecuentes como todos los beatleros mexicanos quisiéramos, créanmelo) aparten su lugar en los teléfonos 5264.2610 y 5264.4468 desde ya porque se va a llenar en serio. Espero verlos ahí.

Buen inicio de semana. Sean felices.