New York City


 

En mi vida he conocido a muy pocos hombres que cuentan con un valor al que yo le doy mucha importancia: la integridad. Y lo que yo entiendo por integridad es muy sencillo: honrar la palabra y respaldarla con acciones congruentes y palpables a lo que se ha dicho/prometido/anunciado en algún momento, sea algo muy sencillo de realizar o una gran empresa. Dicho de manera fácil: la gran mayoría de los hombres que conozco se manejan con base en mentiras; unas blancas, otras grises y algunas negras pero, finalmente, todas mentiras.

A Daniela Lennon le he dicho en varias ocasiones que se fije muy bien en las acciones de los muchachitos que le llegan a despertar alguna emoción en el corazón. Básicamente, lo que le digo es esto: "Si te dice que le gustas, que le encantas, que eres lo más importante de su vida o que sin ti no vive pero te niega ante sus compañeros de escuela, amigos o familia, entonces, ni te molestes. El tipo no vale un quinto... Siempre fíjate que lo que hace sea congruente a lo que dice".

Les cuento esto porque hoy recordé a un hombre que conocí por internet y del cual me enamoré permitiendo que mis emociones crecieran basándose únicamente en palabras que aparecieron en la pantalla de mi Mac durante 6 meses, sólo en eso (sí, lo se, hay mujeres estúpidas y después vengo yo :S). Y mi estupidez llegó a tanto que, sin averiguar previamente si alguna de las mil cosas que me había dicho era verdad, permití que me pagara un viaje a la ciudad de Nueva York, en donde él residía.

Sobra decir detalles de lo que sucedió a mi llegada pero les contaré lo básico: el que se vendió como divorciado resultó ser casado, el joven que yo pensé encontrar en el aeropuerto de LaGuardia resultó ser un viejo rabo verde sesentón y el mismo que prometió una estancia de siete semanas en un departamento en Manhattan "justo enfrente a Central Park" resultó que sólo tenía para ofrecer un departamentito minúsculo en Queens, en la zona asiática, de dos recámaras, una de ellas rentada por un matrimonio de colombianos. "Entiéndeme.... ¡me apaniqué! Pensé decirte la verdad después de haberte pagado el boleto pero no tuve el valor, me acobardé. Y me puse tan mal que hasta pensé en no venir por ti al aeropuerto y dejar que te regresaras al no verme. Pero mira... no te puedo ofrecer nada, no estoy en condiciones de ofrecerte nada... Lo único que puedo hacer es permitirte que te hospedes en mi departamento de Queens estas siete semanas sin molestarte, sin que pagues renta de ningún tipo y sin que te sientas obligada a retribuirme en algo. Aquí están las llaves. ¡Tómalas! Es más... quédate esta noche allá, yo ahorita te pago el taxi. Piensa si te quedas sola o te vas y si decides irte, yo te pago la tarifa adicional por cambiar el regreso a México".

 

Esa noche, después de asimilar el megagolpe recibido, me di cuenta de dos cosas. La primera y más importante fue que yo no podía seguir por la vida cometiendo estupidez tras estupidez (¡podía haber sido un asesino serial!). La segunda fue un pequeño paliativo que me apliqué en un intento de lamerme una herida recién abierta: si ya estaba allá, lo menos que podría hacer ahora era disfrutar Nueva York y de la manera en que debe de hacerse: sola, sin presiones de pago de hospedaje, sin tener la compañía de alguien que me era ya totalmente ajeno y con toda la libertad del mundo.

De esas seis semanas (terminé regresando una semana antes porque la imagen de mi hija y la nostalgia por mi país me pegaron muy duro en la última etapa) hay muchos momentos que valen la pena para un post, por ser únicos, por ser irrepetibles pero, sobre todo, porque me permitieron ubicarme como persona estando lejos de mi entorno original y me hicieron confirmar lo que realmente vale la pena de la vida. Aquí les escribo algunos sin orden cronológico: 

+ El permitirme entrar a Tiffany's de la Quinta Avenida con la serenidad de una millonaria y después sentirme verdaderamente en el cielo al ver joyas impresionantes en cada uno de los anaqueles de la tienda.

+ Caminar por el camellón de Madison Avenue y recordar que justo en esa avenida se hace la revista Mad de la cual mi viejo fue irredento seguidor y ávido lector.

 

+ La belleza sin igual de los vitrales, las tumbas egipcias, las armaduras medievales y las pinturas originales del Met

+ La emoción tan grande de subir los escalones de la estación de metro Times Square-42nd Street, ver la pantalla gigante y los teatros y sentirme totalmente viva en un lugar que había visto miles de veces en películas, fotos o en la televisión.

+ Ver foto por foto, con toda la calma del mundo, de todos los imigrantes retratados en Ellis Island y leer la historia de cómo Estados Unidos se fue llenando de pobladores de otros países. 

+ Asombrarme al comprobar, de la manera difícil, que en el metro de la ciudad un tren no siempre va por la misma vía.

+ También en el metro, sentirme perdida entre un mundo de extraños que se niegan a hacer contacto visual con otra persona y que no dan un quinto por nadie que no sea ellos. 

 

+ Sonreir al darme cuenta que en la Catedral de San Patricio hay un altar dedicado a la Virgen de Guadalupe.

+ Gastar 5 de mis 30 dólares diarios de presupuesto en una coca en un pequeño cafecito de la Séptima Avenida y recibir un sandwich gratis cuando el dueño del café, un anciano griego que tenía más de 50 años de haber llegado a la ciudad, se enteró que yo venía del mismo país que la cantante Thalía, su única referencia de México.

+ Entrar al vestíbulo del Hotel Plaza y asombrarme por el tamaño de sus candelabros. 

+ Admirar la dignidad con la que se muestran los judios en las calles de la ciudad y la elegancia con la que siempre van vestidas sus esposas.

 

+ Caminar en Central Park durante horas completas viendo a muy poca gente (¡y la que vi me dio miedo!).

+ En el mismo Central Park, preguntarle a un negro del tamaño del mundo y con cara de pocos amigos en donde estaba "the place where John Lennon fans meet" (ofrezco mis más sentidas disculpas a la beatlemanía mundial... en ese momento no era beatlera) y recibir como respuesta algo parecido a un ladrido que, por supuesto, no entendí.

+ Ese mismo día, buscar como loca una flor para dejarla junto a la caseta que se encuentra en la entrada del edificio Dakota en honor a John Lennon, "ese Beatle que tanto le gusta a mi hermano". 

+ Brincar de emoción y saludar como niña chiquita cuando me encontré cara a cara con una morsa en el Acuario de Staten Island a pesar de que entre nosotras había un vidrio muy grueso. 

+ Entender plenamente y llena de terror qué es exactamente el Bronx una noche en la que me equivoqué de tren y salí a la calle pensando que me encontraba en el sur de Manhattan ("hasta aquí llegué...") 

+ Sentirme tocar cielo al disfrutar un calientito y delicioso chocolate espumoso en el ferry que sale de Battery Park hacia la Estatua de la Libertad (y hacía un frioooooooo...).  

+ Regresar tarde una noche al departamento, asustarme al ver un grupo de policías en la entrada del edificio donde viví y después ver cómo mi ego se disparaba cuando el más guapo de ellos me sonrió.

+ Contar anécdotas de Lucerito, Paty Manterola, Alejandro Fernández, Roberto Gómez Bolaños y Raúl Velasco después de mucha insistencia del matrimonio colombiano con quienes en ocasiones cené al regresar de mis paseos turísticos.

+ Comprar ropa en China Town para una niña hermosa que se encontraba en otro país esperándome.

+ Descubrir una ardilla en la escalera de emergencia del edificio donde vivia, abrir la ventana para verla mejor y darme cuenta de que estaban cayendo copos de nieve. 

 

+ Recibir un rosa y una sonrisa de una mujer de edad a la salida de la estación del metro de donde vivía que llevaba un ramo y se las entregaba a quien se las quisiera aceptar. 

+ Platicar en la biblioteca pública de Queens con un egipcio durante 10 minutos sin entender más que su frase inicial: Hello! Where are you from?

+ Pedir una noche comida china a domicilio y colgar con toda la frustración del mundo un par de minutos después al darme cuenta que el chino a cargo no entendía mi inglés ni yo el de él.

+ Escuchar en las noches el único disco de música mexicana que había en el departamento, Juan Gabriel en Bellas Artes, y soltar gruesas lágrimas de orgullo patrio y nostalgia.

Y hoy, varios años después, sabiendo y entendiendo que todas las relaciones son temporales, le agradezco al hombre mentiroso el que haya faltado a la verdad en todo momento. De no haber sido por eso, yo jamás hubiera tenido la oportunidad de tener una experiencia de vida tan fantástica.

Cada vez resultan un poco más honestos :D

Buen inicio de semana. 


......................................................
La letra de hoy:

Standing on the corner
Just me and Yoko Ono
We was waiting for Jerry to land
Up come a man with the guitar in his hand


New York City
John Lennon
Sometime in New York City


0 TrackBacks

Listed below are links to blogs that reference this entry: New York City.

TrackBack URL for this entry: http://www.terechacon.com/cgi-bin/mt/mt-tb.cgi/409

6 Comentarios

Me he quedado boquiabierto!!!!.

Por lo que he leído, ya han pasado un par de años de ese viaje de Tere. Con respecto al señor que patrocinó ese viaje ni una palabra me merece, lo más importante. TERE ESTA AQUÍ CON SUS SERES QUERIDOS Y AHORA ES MI AMIGA. Lo rescatable del viaje: Tere conoció NY, algo que yo anhelo, aunque sea patrocinado por Chabelo, jajajajajaja. TERE, TE QUEREMOS.

Literariamente es un excelente relato, es un capítulomaravilloso de un libro de cuentos. Así se hacen los escritores, de vivencias. Jose Agustin escribió su mayor obra en la cárcel, beca que le dio el gobierno en os 70 en Lecumberri.

Gracias Asael... no tienes ni la más remota idea de cuánto significó para mí leer este comentario tuyo. Yo tambien los quiero... ¡y mucho!

Un abrazo.

Tere:

¡wow! que anécdota tan interesante y lo más padre que dentro de algo que podía haber sido negativo, sacaste un aprendizaje y viviste cosas que no se compran ni con todo el dinero del mundo.
Me encantó tu post.

Buena mitad de semana.

Tere:

Sorpresas te da la vida, y la manera de tomar desciciones algunas veces nos lleban por situaciones insospechadas tal y como el extremo de el asesino serial que comentas, de la misma manera pudiste encontrar un honesto y sincero principe azul.

Yo me quedo con la parte que disfrutaste y hasta pude sentir el metal de las escaleras de emergencia cuando viste la ardilla y el aroma de la rosa que te regalaron a la salida de el metro asi como la descarga de adrenalina al sentirte sola de noche en el bronx.

Saludos y un fretaernal y beatlero abrazo

perdon o debo decir bitlero abrazo ??

P.D. gracias por los tips de conciertos el de 12 de agosto estubo excelente ForAzc

Pues Tere si hombres hay muchos pero que valgan la pena muy pocos solo muy pocos, y el dia que uno encuentra al unico hombre q vale la pena ese dia es cuando una agradece a Dios, y por lo tantos patanes que andan sueltos que Dios nos libre de ello.

Solo recuerda que tienes amigos que te quieren y lo demas sale sobrando.
saludos

LO UNICO QUE DESEO EN LA VIDA ES CONOCER A JULIANA ROSE MAURELLIO PORQUE E SUFRIDO BASTANTE POR ESO QUIERO CONOCER ESTADOS UNIDOS

Déjame un comentario

Anuncios

Posts Populares

Powered by Movable Type 4.1

Patrocinadores

Blogs México

Bitacoras.com

Blogalaxia

Visitantes

Escríbeme

El Círculo Beatle


¿Qué es El Círculo Beatle?

Escúchalo aquí

Suscríbete aquí:

feed icon aqua

----------
El Círculo Beatle se encuentra hospedado en el Earth Music Network, el portal del podcasting en español.

Tere en Twitter.com



    Sígueme en Twitter
    .........................

    Lo Último

    Encuesta



    De éstas, la mejor canción del álbum Sgt. Pepper's es...Online Casino
    With A Little Help From My Friends
    Lucy In The Sky With Diamonds
    Getting Better
    She's Leaving Home
    When I'm Sixty-Four
    Lovely Rita
    Good Morning Good Morning
    A Day In The Life

    Encuestas

    Leo y recomiendo

    Sobre esta entrada

    Esta página contiene una entrada de Tere publicada el 20 de Agosto 2007 8:26 PM.

    Escrito en un chat fue la entrada previa.

    Dean en Córdoba es la siguiente entrada.

    Buscar contenido reciente en la página principal o buscar en los archivos.