
Los bielorrusos Denis Bystrov y Michael Taylor convocan al mundo a estar un día completo, el 24 de marzo de este año, sin computadora ni gadgets ni ningún dispositivo tecnológico en lo que ellos han llamado Shutdown Day.
El Shutdown Day es, según ellos, un experimento global cuya idea es descubrir cuánta gente puede estar sin una computadora por una día completo y qué sucedería si todos participaran. Y para no dejar a nadie afuera, nos presentan un sitio web, cuyo dominio fue adquirido el 1 de febrero, de diseño impecable y en cinco idiomas (aquí el español).
Al momento de escribir este post, 11,546 personas han votado, dándole el 86% de esta cifra el gane a la opción "sí puedo".
A mí estos experimentos globales me caen bien, de inicio porque muestran y prueban hasta el cansancio a los escepticos anti-tecnología que, efectivamente, las barreras y las fronteras dejaron de existir desde que internet se convirtió en internet y después porque normalmente unen y le proporcionan el sentido de pertenencia global a personas que jamás hubieran tenido la oportunidad de conocerse de otra manera.
Sin embargo, aquí no estoy muy segura de que el jueguito tenga sentido. Apagamos las computadoras 24 horas, ok. ¿Y cómo para qué? ¿Se ahorrará energía a nivel mundial que después podría aplicarse a alguna causa benéfica? ¿Disminuirá el calentamiento global? ¿Retomaremos la vida que la gente de los ochentas llevaba? No, ¿verdad? ¿y entonces? ¿Con qué propósito real se hace esto y a quién beneficia?
Claro... eso sin contar que esta sugerencia de los bielorrusos afectaría, de ser tomada en serio, a las múltiples empresas del mundo que sin computadoras simplemente no funcionan: bancos, casas financieras, telecomunicaciones, universidades virtuales, entre miles más.
¡Mejor hagamos un día global de regalos inesperados! En una de esas, me llega uno de los dos Beatles que siguen por aquí. :)
Buen miércoles en la noche.





Sinceramente si me parece sin sentido, es imposible que quienes trabajan en grandes o pequeñas empresas se olviden de la tecnologia, es imposible.