
Tengo una amiga que se describe a sí misma con esta frase: "Soy toda sentimiento". Y aunque tú podrías describir su modo de vida uno en el cual, aparentemente, no le falta nada, lo cierto es que al escarbarle un poquito te das cuenta de que existencia dista mucho de ser cercana a la felicidad.
El periódico The Independent de la Gran Bretaña nos confirma hoy que la felicidad de una persona se puede medir por el número de pensamientos positivos en la corteza pre-frontal izquierda del cerebro. Y estos no se dan por azar, de ninguna manera; hay que tener disciplina para poder generarlos.
Lo anterior lo confirma el hombre de la foto, Matthieu Ricard, que actualmente se desempeña como el traductor al francés del Dalai Lama. Este señor está catalogado como el hombre más feliz del mundo y los encefalogramas que se le han practicado lo demuestran: su número de emociones positivas es mucho mayor que el del resto de los mortales y esto se debe a que practica la meditación. La meditación, de acuerdo al periódico, aún practicada de manera simple, logra un cambio significativo en la calidad de vida de quienes la practican.
Y si ustedes no cuentan con el tiempo necesario para iniciarse en esta disciplina (que no nos haría ningún mal), les comparto uno de los secretos que a mí me han funcionado: ya que el cerebro es el que manda, la clave no es tratar de evitar los sentimientos sino decidir cuáles te van afectar y hasta que punto.
Ojalá les funcione. Buen inicio de semana.





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