
Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta alterna en Gmail. Y como muchos de ustedes, la utilizo únicamente como cuenta de almacenamiento. Ahí es donde guardo muchos de mis tesoros, entre ellos, mp3 que usaré en futuros programas de El Círculo Beatle, pesados pdf's de libros valiosísimos relacionados con el tema y mails que de repente circulan en los foros beatleros de la red que contienen información muy útil.
La dirección de este correo tiene un nombre (¿de qué otra forma podría ser?) que hace alusión a mi Beatle favorito. Y no, la dirección no es paulmccartneyARROBA gmail.com... pero se parece. Y se parece mucho. Lo suficiente como para que alguien, solo Dios sabe quién, la encontrara y la hiciera pública. Y, créanme, el resultado me tiene bastante divertida.
Cada 2 ó 3 días entran correos muy interesantes y siempre de compañías de la Gran Bretaña. Muchos de ellos le ofrecen a Paul la utilización de ciertos servicios (spa, gadgets, viajes) para su "evaluación" de ellos. Otros tantos son ofertas para que acepte usar cierta ropa que, ciertamente, se ve hiper carísima y sumamente exclusiva. Algunos más son solicitudes de apoyo para asociaciones con fines caritativos. ¡Vaya que se la pasa bien Mr. McCartney!
"Deberías escribirles y decirles que tú no eres Paul", me dice JC, "sería lo correcto". Sin embargo, pienso que estas compañías son las típicas que compran listas con emails de gente muy famosa (mis chavos: les vendieron una que no era) y que mandan en bulto sus ofertas exclusivas con la muy ingenua idea de que las celebridades de la talla de Paul revisan personalmente sus correos. ¡Hasta podría jurarles que Paul jamás ha prendido una de sus varias computadoras!
Como sea, oficialmente les aviso que soy la única persona de la beatlemanía mexicana que sabe qué servicios y productos le ofrecen al Sr. McCartney de Chacón. Para lo que sirva.
Buen inicio de semana.





ja ja ja !!!! Que Bueno!!!! me pareció graciosísisisimo!!!
ojalá Paul se entere de este chiste para alegrarse su día, en todo caso creo que habrá sucedido más de una vez y que Paul nunca lo ha sabido.
Saludos
Susana.