
Secciones: Las Noticias y El Concierto
Lo relevante: Se abre Strawberry Field México, un nuevo espacio para los beatleros nacionales.
El tiempo: 5 horas, desde la grabación inicial hasta la post producción.
Primera sección grabada: La salida del programa en donde rindo un pequeño tributo a Víctor Neri, Director Musical del grupo Get Back, que falleció hace un mes.

Víctor Neri
1961-2006
Lo interesante del programa:
- De inicio, el día de su llegada el grupo no se salvó de empaparse debido a que la organización que dispuso su movilización hacia el Hotel Sheridan, en donde se hospedaron, les asigno un vehículo sin techo para que pudieran saludar a sus fans en el trayecto sin preveer la fuerte tormenta que cayó ese día. Y por si esto fuera poco, Paul tuvo como bienvenida a Australia un mal rato debido a que una mujer, chorreando agua, logró burlar la vigilancia y corrió hacia el vehículo cargando a su hijo pequeño con discapacidad mental para materialmente aventárselo y lograr así que uno de Los Beatles lo tocara, en anhelo a su curación. Paul, quien tuvo que hacer un esfuerzo considerable para mantener el equilibrio sobre el vehículo en movimiento y, al mismo tiempo, cachar a un niño, le regresó el niño a la mujer quien no le quedó más que bendecirlo desde lejos mientras el vehículo avanzaba.
- En la conferencia de prensa que el grupo ofrecio a su llegada a su regreso a Sydney después de tocar en Adelaide, Ringo hizo gala de su sentido del humor. Al comentarle un reportero, antes de hacer su pregunta, que era de la ciudad de Perth, Ringo le pregunto: "Estas presumiendome o quejándote?". Alguien más inicio su participación diciendo. "Volé 2 mil millas para grabar esta entrevista" y ante este comentario, Ringo no pudo más que contestarle: "Uf... me imagino que tus brazos deben estar realmente cansados!".
- El viejo hábito de las fans de aventarle a The Beatles los dulces de colores conocidos como Jelly Babys se salió de control precisamente durante una de sus presentaciones en Sydney. Como los dulces no son totalmente suaves y era tal la cantidad de éstos que les llegaban, Paul se vió forzado a interrumpir el concierto para pedir que no se los aventaran porque les pegaban en los ojos. El problema fue que cada vez que lo pedía la respuesta del público era una tanda más de gritos seguido por una ráfaga aún mayor de los coloridos dulces.





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