
"El problema, Tere, es este: los hijos no sólo heredan nuestras virtudes... Lamentablemente también heredan nuestros defectos y, a veces, nuestros problemas de salud".
Esta frase me la dijo, hace varios años, una mujer que en ese momento lidiaba con una hija adolescente. Y se refería a las continuas mentiras que su joven descendiente, de 16 años, le decía para poder encontrarse con su novio, justo uno que cualquier madre odiaría: vago e irresponsable. "Salió igual de mentirosa que su padre", remató.
Fue tanto el impacto que esta frase hizo en mí que prácticamente me he pasado casi cinco años orando porque la adolescencia de mi hija sea, si no maravillosa, por lo menos llevadera (para todos, claro está).
Y bueno, pues todo esto viene a colación porque la Srita. Lennon decidió, hace unos meses, dejar guardado su amor por John, del mismo apellido (herencia mía) y empezar a buscar una imagen musical propia que pudiera satisfacer sus emociones y su necesidad de admirar a alguien.
¿El afortunado? El afortunado fue el vocalista del grupo Green Day: Billie Joe Armstrong.
Así es, señores y señoras, mi yerno virtual actual es nada más y nada menos que un tipo de 33 años (¡20 más que mi hija!... -creo que también heredó la afición por los hombre mayores que yo tuve en mi adolescencia-), que se pinta una línea negra en el contorno inferior de los ojos y que está nominado, junto con sus compañeros de grupo, al premio Grammy por el Album del Año para el próximo 8 de febrero.

Y fue hace menos de 8 días el momento en el cual, después de varias peticiones de parte de la Srita. Lennon, accedí a ver con ella el DVD Bullet In A Bible. Lo hice por amor y por hacerla sentir que la apoyo en su gusto nuevo por un artista punk (como se le describe en Amazon.com). Y ¡oh! gran error de conceptos.... ¡gran error! Aquí, una vez más, la vida me enseñó que no hay que perder la fe: ¡la señorita heredó el gusto por la buena música que sus abuelos maternos tenían!
Ni más ni menos; el Sr. Billie Joe Armstrong tiene a bien mostrarnos en el video del concierto que ofreció con su grupo en junio de 2005 en el Milton Keynes National Bowl de Inglaterra, un gran dominio escénico apoyado por una calidad interpretativa de primera, todo esto con en el marco de las excelentemente bien estructuradas rolas de su disco, American Idiot.
¿Qué si me gustó? Me encantó. Me pareció excelente. Y no me puedo sacar de la cabeza la canción Holiday... no desde el jueves pasado. Me impactó tanto, que ya estoy buscando el disco para incluirlo en mi iTunes en donde, hasta ahora, las 1687 canciones que existen sólo son beatleras. Sorry, Paul...
Buen inicio de semana.





Yo tengo 14 años y también adoro a Billie Joe. Ojalá mi madre lo comprendiera y lo llevara así de bien.