
El futbolista italiano Paolo Di Canio fue amonestado ayer durante el partido que su equipo, el Lazio, disputó en contra del Livorno, debido a un saludo fascista que le hizo a los seguidores de su equipo al salir de la cancha para ser substituído por otro jugador. Su equipo perdió 2 goles contra 1.
De acuerdo a Giancarlo Abete, el presidente de la Federación de Futbol Soccer de Italia, esta medida es correcta ya que "la política debe permanecer fuera de los estadios".
Este saludo, por supuesto, se asocia con el que se usaba cuando Benito Mussolini regía los destinos de este país europeo.
Di Canio ya fue multado una vez, en enero pasado, por este mismo tipo de saludo. Los seguidores de su equipo, el día de ayer, mostraron entusiasmados en todo momento banderas con una suástica. Por su parte, los de Livorno, el equipo contrario, enseñaban banderas comunistas. (...)
Y yo pregunto... ¿es tan grave un acto de esta naturaleza? ¡Es sólo un saludo! ¿No habrá siempre grupos de apoyo a sistemas políticos pasados que si bien, no comulgan con los actuales, no pasan de tener demostraciones de esta naturaleza? A esto se le llama, estimadísimos lectores, libertad de expresión.
Ahora, que a si señas vamos, el Roñas, apodo de Santiago González, un joven recluido en el Centro de Tratamiento para Varones, ubicado en Tlalpan, se llevó las palmas.
El joven Roñas, recibió ayer, junto con sus compañeros al Presidente Fox y después de escuchar sus promesas de que se instalarían equipos de cómputo y software educativo de última generación en este centro de tratamiento, se agrupó para la foto con el presidente de la república. Y digo, aprovechando que le tocó pararse justo atrás de Fox, pues se le hizo muy fácil ponerle unos cuernitos. :)

Claro, el momento fue breve debido a que un elemento del Estado Mayor Presidencial se dio cuenta del detalllito y le bajó el brazo a el Roñas... que pena, hombre.
¿Y que son unos cuernitos?... ¿no es lo mismo que un saludo?
En el caso del Roñas ( :) me encanta el apodo... ), bien hizo el Presidente en no enojarse (igual ni cuenta se dio)... Fue una broma juvenil y nadie hemos estado exentos de mostrar tamaños cuernotes en fotos de nuestros años mozos y, a veces, hasta en tiempos posteriores.
No saben cómo me he reído haciendo este post. (Me encanta bloguear...)
Saludos y excelente día.










