"Te amo", dijo él.
Hubo un silencio, no supe qué decirle.
"Te amo tanto," continuó, "que aún si sufrieras ahora un accidente y tu cara resultara totalmente quemada, me quedaría contigo el resto de la vida".
Salí huyendo ante tanta responsabilidad.
Yahoo! News nos reportó el día de ayer que el nuevo presidente de Ucrania todavía no ha terminado de aceptar su nueva cara.
Para quienes lo recuerden, Viktor Yushchenko, de 50 años, fue envenenado con una dioxina en septiembre pasado por aquellos que no les hacía gracia que este representante de la oposición llegara a la presidencia de su país. En cuestión de pocos días, la cara de Yuschenko se transformó de la siguiente manera:

Y aquí lo cito: "Francamente, no puedo acostumbrarme a esta cara y creo que nunca podré, pero somos hombres y no hacemos un gran escándalo sobre nuestras cicatrices".
¿Perdón? ¿Leí bien? ¿Qué le pasa a este señor? (Como diría un ex asistente, "tiene pobemitas y serios".) ¿Por qué demonios tiene que estar el presidente de Ucrania dando disculpas por su físico? ¿De cuando a acá alguien justifica su físico cuando esto es totalmente innecesario en el mundo de la política? ¿Le tira el Sr. Yushchenko a figurar entre los finalistas de Mr. Universo 2005?
A ver... yo creo que la tendencia mundial a la adoración de la imagen física, tan superficial, ya está invadiendo áreas en las que no tiene por qué darse. Si el Presidente Yuschenko hubiera sido gordo, moreno, verde, con la cara llena de granos o si hubiera medido 1.42 mts. hubiera ganado igual, ¿no es cierto? Basta darse una vuelta a la biografía de este señor para ver el impresionante currículum que tiene y el cual no se basa precisamente en sus anteriores atributos físicos.

Y ejemplos hay millones. Miren a Agustín Lara, el compositor mexicano fallecido en 1970. El señor no era precisamente alguien que llamara la atención entre los adoradores del físico pero aún así tuvo a María Félix (¡nada más!) a sus pies. ¿Y era por su cara? ¡No! El señor Lara tenía tanto que aportar, tanto talento, tanta simpatía, sentido del humor y presencia, que la Félix simplemente se entregó ante él.

Y lamentablemente, lo que termina sucediendo cuando no tienes nada adentro es que empiezas a invertirle al físico con resultados más que adversos
¿Reconocen a la señora de la siguiente foto, tomada hace unos meses? Parece Cruela de Vil, ¿no es cierto? Pero no, no es Cruela de Vil, es una mujer que en los años 70 hizo que millones de hombres enloquecieran.

Señores y señoras, con ustedes, Farrah Fawcett en el 2004 y después de múltiples cirugías (¡chequen la diferencia de altura entre las fosas nasales!).
Ahora vean como se encuentra Paul Stanley en el 2004, el integrante del Grupo Kiss que en los mencionados años setenta hizo suspirar a más de una.

¿Lo vale? Yo creo que no.




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