El Círculo Beatle 7-05 – La entrevista a Geoff Emerick y Howard Massey

Séptima Temporada, Programa 5

El Círculo Beatle te presenta, con muchísimo orgullo, la entrevista que nos fue concedida por los autores del libro Here, There and Everywhere; My Life Recording the Music of The Beatles: el ingeniero de sonido de The Beatles, Geoff Emerick, y el autor Howard Massey quienes compartieron con nosotros información extraordinaria relacionada con las grabaciones de Paul, John, George y Ringo, la experiencia de trabajar en algunos discos solistas de Paul McCartney y mucho más. Esto es el Círculo Beatle…


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 Transcripción de la entrevista

Pregunta 1

Tere Chacón: Muchas gracias por la entrevista. Ayer estuve en su conferencia como lo estuve hace tres años que vino. Y en cierto sentido, me hizo recordar muchos temas y aspectos…

Geoff Emerick: Tu pregunta fue buena, también…

Tere Chacón: Gracias. Y me gustaría empezar con esa pregunta para ampliarla. Estaba leyendo su libro y me sorprendí porque no estaba consciente de que la gente común, la que no está en el negocio de la música, podemos desarrollar la habilidad de aislar sonidos. Y eso fue muy interesante para mí. ¿Me podría platicar de esto?
 
Geoff Emerick: Eso fue algo que me tuve que enseñar a hacerlo y empecé aislando el sonido del bajo, escuchando a la gente hablar de la línea del bajo dentro de una grabación completa y separar en mi mente todo lo que no es este sonido, sea la guitarra u otro instrumento. Y me tomó dos años poder hacerlo. No sabía como la gente podía hacerlo pero me tomó dos años realizarlo y después, me imagino, lo pude hacer de manera natural y aplicar esta habilidad a cualquier otra situación.

 

Pregunta 2 – A Howard Massey y Geoff Emerick

Tere Chacón: Ustedes son los autores de este libro (Here, There and Everywhere: My Life Recording the Music of the Beatles, Geoff Emerick y Howard Massey)

Geoff Emerick: Así es…

Tere Chacón: ¿Cuándo se publicó por primera vez?

Geoff Emerick y Howard Massey: 2006

Tere Chacón: Y Howard me acaba de decir que le tomó 5 años para escribir el libro. ¿Cómo se conocieron? ¿Cómo fue el proceso de escribir el libro?

Geoff Emerick:  Cuando yo iba a sesiones de grabación la gente me decía “Deberías escribir un libro” porque siempre me hacían preguntas de The Beatles. Sin embargo, no soy muy bueno para escribir; tomo la pluma y veo el papel pero no sucede nada. Así que Howard (se dirige a él), ¿fue primero el encuentro por tu libro Behind The Glass (Behind the Glass – Top Record Producers Tell How They Craft the Hits, Howard Massey)?

Howard Massey: Creo que fue primero para la revista…

Geoff Emerick: Es cierto, fue primero para la revista. Y en esa época yo no aceptaba muchas entrevistas porque no me gustaba la manera en la que los reporteros transcribían mis palabras, no reportaban los hechos de la manera adecuada. Así que Howard me entrevistó para la revista y fue un artículo tan bien escrito que para mí, fue la primera vez que alguien escribía algo bueno…

Tere Chacón: ¿Fue en Londres?

Howard Massey: Fue en Los Angeles. Lo que yo recuerdo más de ese día fue que Geoff y yo programamos la entrevista un par de veces y él canceló por alguna situación. Y recuerdo que me habló la noche previa a la definitiva para preguntarme si iba a viajar a Los Angeles porque yo vivo en Nueva York. Le dije que sí y Geoff agregó: “Mañana va a ser un día difícil porque estuve en Londres tres semanas y tuve que desocupar mi casa allá y, por cierto, es mi cumpleaños y debo ir a una fiesta…”, todo lo que tenía que hacer. Yo le contesté que sí y enseguida me preguntó: “¿Aún así vendrás? Vente en la mañana, podremos hacer algo en media hora”… y terminamos hablando cinco horas. Y yo le insistía a cada rato: “¿No tienes que salir? ¿No tienes una fiesta?”. El contestaba: “No, no, estoy bien, esto está divertido, sigamos”. Nos caimos muy bien

Tere Chacón (a Geoff Emerick): ¿Así que usted no vive en Londres?

Geoff Emerick: No. Ya soy ciudadano estadounidense también.

Tere Chacón: ¿Desde cuando es ciudadano estadounidense?

Geoff Emerick: Desde hace tres años.

 

Pregunta 3

Julio César Jiménez: ¿Está consciente de la importancia de su trabajo en el éxito de The Beatles?

Geoff: Ahora lo estoy. En el tiempo en el que hacíamos los discos sabíamos que eran especiales pero no sabíamos que serían lo que son hoy, que son un mito o se han vuelto íconos ya que se terminaron en 1969 y no han habido productos de The Beatles desde ese año excepto las canciones de Lennon que hicimos, Free As A Bird y el otro, Real Love. Se volvieron icónico por ser de hace tantos años, no lo eran, se volvieron icónicos así que, por supuesto, estoy consciente de su importancia. Y el otro gran aspecto es que han atraido a las nuevas generaciones a convertirse en productores o ingenieros de sonido para seguir adelante con el trabajo.

 

Pregunta 4

Tere Chacón: Al ser el ingeniero de sonido de The Beatles, ¿recibió sus copias gratuitas? Ayer quise hacer una segunda pregunta aunque sabía que no se podía. Quería preguntarle qué número de folio del Álbum Blanco le había tocado.

Geoff Emerick: No tengo copias pero está bien, yo renuncie. En esos días nosotros realmente no existíamos. No nos daban créditos en los álbumes… los tipos que tomaban la foto de la portada recibían su crédito pero nosotros no. Y nunca nos daban un álbum ni los discos. De hecho, cuando obtuve un Grammy por mi trabajo en el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band el gerente de las oficinas de los Estudios Abbey Road pensó que debería ser de él sólo porque ahí se había grabado el álbum.

Tere Chacón: ¿Y fue diferente cuando trabajó en los discos solistas de Paul McCartney? ¿Obtuvo una copia?

Geoff Emerick: Sí. Fue totalmente diferente porque ahí yo era independiente. Yo me fui de Abbey Road.

 

Pregunta 5

Julio César Jiménez: Nos decía ayer en la conferencia sobre la dificultad de hacer el álbum Revolver. La nueva forma de manejar sonidos, ¿sentó un precedente en su trabajo posterior?

Geoff Emerick: Si porque siempre buscábamos algo mejor a lo que habíamos incluido en el álbum previo; cada canción que era creada tenía que salir mejor que la que se había grabado anteriormente. Y cada vez era más difícil conforme avanzaban los álbumes y ese fue el caso de la canción Strawberry Fields Forever, que después fue complicado hacer aún mejores las canciones que vinieron después . Pero fue divertido, era un trabajo duro pero divertido al mismo tiempo. Nosotros no nada más nos quedábamos sentados cinco horas en lo que The Beatles decidían cómo iba a salir la canción; en esas cinco horas estábamos ideando al mismo tiempo la manera en que sería presentada y grabada y, al final, cómo sonaría.

 

Pregunta 6

Tere Chacón: ¿Quién tomaba la decisión de qué canción se presentaría primero en cada álbum?

Geoff Emerick: Todos… yo no estaba involucrado en eso. A veces me preguntaban pero esa era una decisión de George Martin y The Beatles. Si se atoraban con algo, yo decía lo que pensaba.

Tere Chacón: ¿Y en qué se basaba la decisión del orden de cada canción en un disco?

Geoff Emerick: En esos días se basaba en dos cosas. El primero era el tono de las canciones, el tono relacionado de las primeras canciones. La primera estaba en un tono y la siguiente estaba en el siguiente tono y ambos se relacionaban. Así era la manera en la que se estructuraban; era más agradable al oído.

Howard Massey: Ese proceso se llama secuenciación. En los días de los viniles, usualmente se empezaba cada lado de un disco con una canción fuerte y se terminaba igual y se dejaban las canciones más débiles enmedio.

Tere Chacón: Y por eso la canción I Want You (She’s So Heavy) era la última del Lado A de Abbey Road, ¿verdad?

Howard Massey: Bueno, en el caso de Abbey Road fue un lado para John y otro para Paul. A John le tocó el Lado 1 y a Paul el 2.

 

Pregunta 7

Tere Chacón: Su libro incluye una descripción del día en el cual John fue asesinado y ese día usted trabajó en el estudio con Paul McCartney…

Geoff Emerick: Así es, estábamos trabajando juntos…

Tere Chacón: ¿Me podría platicar un poco más de ese día?

Geoff Emerick: Bueno, Paul estaba en shock. De hecho, pensamos que se iba a cancelar la sesión porque Paul llegaba a Londres en tren y pasaban por él a la estación de trenes pero supongo que decidió llevarla a cabo de todas manera lo que, obviamente, hizo.

Tere Chacón: Usted ya había escuchado la noticia en el radio, ¿correcto?

Geoff Emerick: Alguien me llamó y me dijo que algo horrible había sucedido y yo me enteré al día siguiente en el radio. Y no sabía qué esperar pero la sesión de grabación no fue cancelada. Y ese día también estaba programado Paddy Maloney de The Chieftones para grabar las gaitas que se añadirían a una de sus canciones y llegó aunque también había pensado que se cancelaría la sesión. Y así fue la sesión; empezamos a trabajar en algunas de las canciones de Paul y a los 10 minutos él llegó al cuarto de control a buscar algo. Ahí empezamos a hablar durante al menos una hora de los días de The Beatles y después se regresó a trabajar y eso se repitió durante el día. Lo que había sucedido estaba en su mente, estaba en shock. Obviamente, todos los estábamos, toma un tiempo aceptar lo que pasó.

Julio César Jiménez: ¿Lo vio llorar?

Geoff Emerick: No en el estudio pero probablemente lloró en su casa, no lo se.

 

Pregunta 8

Tere Chacón: En su libro usted dice que para usted la música es como pintar un cuadro con sonidos.

Geoff Emerick: Así es.

Tere Chacón: ¿Usted asocia colores con sonidos?

Geoff Emerick: Sí, porque lo que pasa es un tipo de proceso de trabajo. Es porque estás con la orquesta o con la banda o con quien esté ensayando en el estudio y caminas, lo escuchas y después algo llama tu atención y eso se vuelve el color dominante. Y entonces construyes tu mezcla o tu cuadro en tu mente basado en ese color o en ese instrumento. Y así se mezcla el todo, ves los amarillos y los rojos y ubicas si son más fuertes o más dulces y así sucesivamente. El resultado es que ves ese cuadro que, obviamente, es un cuadro abstracto…

Howard Massey: Creo que esto es muy interesante. Lo que Geoff está describiendo se llama sinestesia en donde los sentidos cruzan sus límites. Hay personas que huelen algo e inmediatamente ven una imagen o escuchan un sonido y la sinestesia particular de Geoff es que escucha algo y, enseguida, ve un color; asocia sonidos con colores. Muy pocas personas cuentan con esta habilidad, menos del 1% pero pienso que en el caso de los ingenieros de sonido, el porcentaje sería de 10% así que creo que esto es algo con lo que se nace.

Geoff Emerick: Y esto es lo que estoy intentando enseñar a las nuevas generaciones, el asociar un brochazo individual para esa imagen, pintar por números y convertirlo en algo único. Todos están haciendo el mismo sonido; cada disco suena igual; ya no hay brochazos individuales debido a los métodos actuales de trabajo.

Tere Chacón: En su libro usted también dijo: “Un estudio de grabación es otro instrumento más para el ingeniero de sonido”… está aquí en su libro.

Geoff Emerick: ¿De veras?

Tere Chacón: Sí, habló de George Martin y dijo que si hubo algo que aprendió de él fue eso, que el estudio de grabación era un instrumento más.

Geoff Emerick: Sí, es un lugar de trabajo, el estudio en donde están los aritstas y los instrumentos y después el sonido entra al estudio….

Tere Chacón: Y eso entonces lo convierte en un artista también.

Geoff Emerick: Sí, es totalmente artístico, yo no soy un técnico, lo que hago es puramente artístico; no tiene nada que ver con la tecnología. Cuando inició la tecnología moderna, todo lo que yo podía pensar era mezclar estas tonalidades, no quería ninguna distracción que viniera de teclas de manejo de volumen, botones y números… sólo me distraían. Eso se lo dejo a mi segundo ingeniero, yo ni pienso en eso. Así es para mí.

 

Pregunta 9

Tere Chacón: ¿Ha trabajado con músicos hindús que no trabajan con partituras?

Geoff Emerick: Sí, la canción Within You Without You fue mi primera experiencia con músicos hindús.

Tere Chacón: ¿Fue diferente para trabajar?

Geoff Emerick: Su ritmo musical se basa en 16 tiempos. Lo que pasó en Within You Without You fue que había un intervalo después de la sección del solo que suena bum bum, bum bum, y después regresa. Y cuando trabajamos en ella, ese intervalo de 16 tiempos lo sentimos demasiado extenso, era una pausa demasiado prolongada. Así que le cortamos un poco, un par de tiempos o uno solo. Y cuando los músicos hindús intentaron tocar Within You Without You, cuando llegaron a ese punto nunca se dieron cuenta de lo que habíamos hecho. Aparentemente es insultante para ellos el interferir con esos 16 tiempos y yo no lo sabía sino hasta recientemente pero sí, es divertido trabajar  con músicos hindús, sí.

 

Pregunta 10

Julio César Jiménez: ¿Había problemas con Yoko Ono porque siempre estaba en el estudio? ¿Le molestaba a usted?

Geoff Emerick: A mí no de manera personal, se que a ella le asignan mucha culpa. Básicamente, el hecho de que había ya muchos problemas con la situación de la compañía. Había problemas, problemas tremendos y, al menos desde mi punto de vista, su presencia no hacía diferencia alguna, ella realmente era como un mueble… (espacio en donde hubo risas). No, digo, no es un insulto, ella sólo era parte de lo que nos rodeaba. Sin embargo, sí era molesto para los miembros restantes de la banda tenerla en el estudio mientras ellos intentaban grabar.

 

Pregunta 11

Tere Chacón: Entiendo que John fue el que lo retó a usted para que desarrollara sonidos diferentes y que Paul era el que más conocimientos musicales tenía…

Geoff Emerick: Sí, Paul era el músico entre músicos y siempre buscaba obtener el 101% de todo mientras John se detenía en el 95%. Porque todas esas canciones originales, que son buenas al 99%, son tomas completas. Si el grupo se equivocaba dos compases antes del final no poníamos parches sino que regresábamos y volvíamos a grabar desde el principio hasta que saliera perfecto en una sola toma y eso era el anhelo de Paul y lo que siempre buscaba. Sin embargo, John decía algo así como “déjenlo como está…”. Así que Paul era la fuerza musical que estaba detrás de la banda

Tere Chacón: ¿Y George y Ringo?

Geoff Emerick: Ringo era el baterista más increible porque era el ritmo de esas canciones. Y frecuentemente terminábamos las sesiones a la mitad de la noche y el suelo alrededor de su batería estaba lleno de astillas de madera de sus baquetas porque había estado tocando durante 5 ó 6 horas de manera ininterrumpida… bueno, tal vez exageré pero al menos eran 4 ó 5 horas.

Howard Massey: Y dijiste que le pegaba a la batería muy fuerte, ¿no es así?

Geoff Emerick: ¡Sí! Y porque teníamos un sonido simultáneo repentino del bombo y de la tarola, cuando Ringo se cansaba nos dábamos cuenta de que no estaba produciendo el mismo sonido pero el tenía que seguirle pegando a la batería cada vez más fuerte. Y el final de cada sesión venía cuando Ringo se paraba, se ponía su abrigo y se empezaba a ir. Ese era el final de la sesión, no se podía ni negociar porque el ya no podía más.

Tere: ¿Me podría confirmar entonces que fue Ringo el que grito “I got blisters on my fingers!” al final de Helter Skelter?

Geoff Emerick: Claro, fue él… Y en cuanto a George, el luchó mucho. Desde el álbum Revolver empezó a progresar. En ese entonces estábamos ya todos en las grabaciones al reves y solos de guitarra más complicados y a George le tomó tiempo sacar adelante eso. Necesitaba algún tipo de salida para lo que se convirtió en un trabajo demasiado pesado para él y de ahí surgió su interés en la música hindú. Lo que terminó pasando es que se convirtió en un gran artista de la música hindú, un gran compositor después y, a la larga, un guitarrista increible…. pero George sabía lo que quería. Le tomó un poco de tiempo desarrollar el talento que necesitaba para construir lo que hizo, eso es todo, era muy joven, ¿no es así?

Howard Massey: Era el más joven…

Geoff Emerick: Es cierto, era el más joven.

 

Pregunta 12

Tere Chacón: ¿Cuál sería un buen mensaje suyo para las nuevas generaciones?

Geoff Emerick: Que usen sus oídos y no sus ojos y eso es lo que están haciendo en la situación actual: no están escuchando música sino viendo una pantalla. Se que no todos lo hacen pero a la mayoría es así como se les enseñó… así es como piensan que se puede hacer música. Digo, sí se puede hacer música así pero cuando tratas de hacer algo diferente y trascendente no es así como se hace…

Tere Chacón: En su libro usted dice que la música de The Beatles tiene caracter porque si cometían un error lo dejaban para que sonara con personalidad.

Geoff Emerick: Si había un error, construíamos alrededor de éste a veces. Si había un error, no notas sueltas sino un cambio de ritmo sabíamos que a ellos les podía gustar y trabajamos en ese cambio.

Tere Chacón: ¿Piensa que sería un buen consejo para un grupo nuevo el decirles que desarrollen su personalidad y carácter en la música para que suenen diferente?

Geoff Emerick: Sí, me imagino. Lo que está sucediendo es que hay flojera.

 

Pregunta 13

Tere Chacón: ¿Disfrutan ambos dar estas conferencias?

Geoff Emerick: Es bueno porque me permite conocer todo tipo de personas y especialmente yo disfruto dar conferencias en México porque aquí hay mucha energía que no veo en los Estados Unidos.

 


Los conciertos de Paul McCartney: Estadio Azteca y el Zócalo de la Ciudad de México

Dicen que en la vida no lo puedes tener todo: o tienes amor (en cualquiera de sus manifestaciones) o tienes dinero o tienes el trabajo perfecto o… o…. La vida no es perfecta, eso todos decimos que lo entendemos pero muy pocos lo captan en su real magnitud.

Paul McCartney anunció su visita al Estadio Azteca de la Ciudad de México en marzo pasado, en uno de mis peores momentos económicos y personales. Lo hizo, como ustedes ya lo saben, con cinco días de anticipación entre su confirmación y la preventa de sus boletos. Y en ningún momento de esas 120 horas pensé que no estaría ahí; no tenía los medios pero sí la certeza de que algo sucedería en el último momento y que yo podría contarme entre los más de 60 mil espectadores que verían a un Beatle en el Estadio Azteca.

Y esto es justo lo fantástico de la vida: si te esfuerzas, si das lo mejor de ti, si eres constante, si crees fervientemente que todo esfuerzo tiene una recompensa, las cosas terminan saliendo. Gracias a la generosidad de dos personas, Jesús Elías Cortés Huerta y Roberto Samayoa, pude yo saber ocho días después del anuncio inicial que sí estaría ahí. Sólo quedó esperar y trabajar para poder saldar el costo de un boleto en la Sección Silver 1 que para mí significó el mundo entero.

Y las 5 semanas entre la adquisición del boleto y el concierto en el Azteca se fueron volando. En ellas, pude re-contactar al bombón que identifiqué como mi compañero perfecto en el primer concierto del 2010 en Foro Sol (¡nos debemos la foto del reencuentro!) y cuyo nombre no recordaba, afianzar lazos beatleros con cientos de personas a través de mi Facebook, iniciar la séptima temporada de El Círculo Beatle, conseguir un logro único: entrevistar al ingeniero de sonido de The Beatles, el Sr. Geoff Emerick y enterarme de que Paul daría un segundo concierto en nuestra ciudad teniendo como escenario el histórico Zócalo de la Ciudad de México y al cual también me prometí asistir bajo cualquier condición. Así es… todo se fue acomodando y de la mejor manera.

Los primeros días de mayo fueron más que intensos. En México, la beatlemanía estaba a todo lo que da y más y aquellos que nunca se distinguieron por ser simpatizantes de la obra y el legado de Paul, John, George y Ringo repentinamiente iniciaron una conversión cuasi-religiosa que sorprendió a propios y extraños. Los concursos de las grandes empresas iniciaron teniendo como premio accesos al Azteca y al Zócalo. Y fue gracias a un tweet de alguien a quien sigo en mi Twitter que me enteré de que una conocida marca de telefonía estaba regalando 10 pases dobles para la zona VIP que estaría en la plancha del Zócalo. Y decidí concursar…

La dinámica consistía en enviar el lunes 7 de mayo las respuestas de 8 preguntas de cultura general sobre Paul y una fotografía emulando una portada de algún álbum de Paul. Mis respuestas fueron las siguientes:

1. Nombre del guitarrista líder del grupo que acompañó a Paul en la gira del 93 “The New World Tour” #PaulMcCartney

Robbie McIntosh

2. Fecha y lugar dónde Paul conoció a John Lennon.

El sábado 6 de julio de 1957 en la fiesta en el jardin (Garden Fete) de la iglesia/parroquia Woolton de la iglesia de St. Peter’s en Liverpool, Inglaterra.

3. Realiza una foto emulando tu portada favorita de un disco de #PaulMcCartney. Tienen que salir en la foto :D

A continuación.

4. ¿En qué canción de #PaulMcCartney menciona a México?

Back Seat Of My Car del álbum RAM (17 mayo 1971 en los EU y 4 días después en el Reino Unido).

5. ¿Qué músico acompaña a Paul en su gira y es pariente de un personaje histórico del Rock Mexicano, y qué instrumento toca?

Abe Laboriel Jr., sobrino de Johnny Laboriel e hijo del bajista mexicano Abraham Laboriel. Toca la batería.

6. ¿Cuál es el nombre de la hija de #PaulMcCartney y a qué se dedica?

Paul McCartney tiene cuatro hijas reconocidas y una oculta. En orden de fama:

1. Stella McCartney – Diseñadora de modas de alto nivel internacional, nacida el 13 de septiembre de 1971 y segunda hija de Paul y Linda McCartney.
2. Mary McCartney – Fotógrafa y escritora de libros de cocina, nacida el 28 de agosto de 1969 y primera hija de Paul y Linda McCartney. Recibió el nombre Mary por la mamá de Paul que murió de cáncer cuando éste era adolescente.
3. Heather McCartney – Alfarera, nacida el 31 de diciembre de 1962, hija de Linda Eastman y Joseph Melville See Jr. Sus padres se divorciaron en 1963 y fue adoptada por el siguiente esposo de su mamá, Paul McCartney, quien realizó lo trámites de adopción en 1969.
4. Beatrice Milly McCartney – Nacida el 28 de octubre de 2003, hija de Heather Mills y Paul McCartney.
5. Bettina McCartney – Hija no reconocida de Paul (apellido Hubers), nacida en Alemania a principios de los sesenta.

7. Busca el video del cierre de los Grammys 2012 y menciona los nombres de 3 de los invitados de #PaulMcCartney

Sus invitados en el escenario fueron Dave Grohl, Bruce Springsteen y Joe Walsh.

8. Expresa en 140 caracteres por qué es importante ir al concierto de #PaulMcCartney en el Zócalo (Respuesta en el correo).

Es importante ir al concierto de Paul McCartney porque será un evento histórico asociado a su amor por México y a su legado de amor y paz…

9. Nombre de la obra escrita por Paul McCartney para Ballet y su sinfonía.

Ocean’s Kingdom

Y la foto con la que concursé fue la siguiente (aquí es donde le agradezco a mi mamá, por permitirme usar su jardín, a mi hermano, por dejarme su guitarra a mi disposición ya que había salido el día de la foto, y a Wendy Solís, la fotógrafa que supo imprimir magia a mi emulación de la portada del álbum Chaos And Creation In The Backyard):

Envié las respuestas exactamente dos minutos después de que la última pregunta fuera twitteada, y aún así le dudé. Le dudé como nunca. Sabía que mis respuestas eran buenas y que los recientemente conversos no conocían la portada de este álbum de Paul pero aún así no tenía garantía alguna de ganar lo que sería el primer premio de mi vida. Y con todo y mi duda y casi convencida de que no había ganado dado que no había recibido ningún correo de confirmación o mensaje directo en Twitter, salí el martes 8 de mayo a las 5:00 de la tarde hacia el Estadio Azteca acompañada de Oscar Lugo, colaborador de El Círculo Beatle.

Lo que vino después fue el inicio de un periodo de 72 horas inolvidables…

 

El Concierto en el Estadio Azteca

Entrar a un recinto tan magno siempre te hace sentir escalofríos. Y si al entrar te encuentras a gente que te ha acompañado en el camino, que sonríe al verte y que te saluda con mucho entusiasmo, entonces el placer y la emoción se duplican.

Mi llegada fue aproximadamente a las 6 de la tarde. Dos horas después ingresé en la cancha del estadio, el lugar en donde se encontraba mi asiento. Fui muy afortunada, me tocó en un lugar en donde pude voltear casi 360º hacia arriba y llenarme de esa energía única que Paul despierta en los mexicanos. Pude, también, realizar una serie de entrevistas que transmitiré el próximo miércoles en la sexta emisión de la séptima temporada de El Círculo Beatle y, de paso, me encontré a grandes amigos y seguidores del programa que me dio mucho gusto saludar: Manuel Guerrero, Carlos Paredes, Víctor Ríos, Daniel López Camarillo, Javier Hidalgo y muchos más… Aquí, la introducción de la próxima emisión en donde la adrenalina que sentía en esos momentos es más que perceptible en mi voz:

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Lo que sucedió después fue una sucesión de todas las emociones del mundo: alegría incontrolable al ver salir a Paul al escenario, incesantes lágrimas que no pude ni quise detener en canciones altamente significativas para mí (The Long And Winding Road, Sing The Changes, Maybe I’m Amazed, Something), brincos rítmicos que hasta a mí me sorprendieron (Mrs. Vanderbilt, I Saw Her Standing There, Magical Mystery Tour), conmoción total (My Valentine, I’ve Got A Feeling, A Day In The Life/Give Peace A Chance) y un fuerte agradecimiento con la vida por darme la oportunidad de estar cerca de un Beatle (I’m Looking Through You, Every Night, Band On The Run, I Saw Her Standing There y Golden Slumbers/Carry That Weight/The End).

 

Lo inolvidable del 8 de mayo de 2012

  • Reencontrarme con amigos, saludar a seguidores de El Círculo Beatle, sonreirle a mis compañeros de sección por la gran alegría que sentía al estar ahí.
  • La generosidad increíble y el nivel único de amistad de Jesús Elías Cortés Huerta que, una vez más, me reconfirmó que la esencia de los verdaderamente grandes es la sencillez y la calidad humana.
  • Voltear hacia el fondo del Estadio Azteca y sentirme totalmente viva al ver cientos y cientos de luces prendidas al ritmo de las canciones de Paul.
  • Las gruesas gotas de lluvia que me empaparon en pocos minutos y que disfruté al máximo.
  • Poder, ahora sí y a diferencia de los conciertos del 2010, enfocarme en las imágenes de las pantallas laterales del escenario durante el preshow y entender su secuencia (dados… a Paul le gustan los dados…).
  • Cantar a todo lo que da “¡Oe Oe Oe Oeeeeeeeee, Sir Paul, Sir Paul!”
  • Gritar “¡Paaaaaaauuuuuuuuuuul!” ene mil veces hacia el escenario aún sabiendo que mi grito se perdería entre el bullicio de la gente.
  • Recordar el regalo único que la vida me dio a fines de abril y dedicarle con mucho sentimiento “The Long And Winding Road” (Why keep me standing here…).
  • A la salida, darme cuenta que aquellos que dijeron que se regresarían conmigo no aparecerían dado que los celulares no funcionaban de manera normal.
  • Tomar un pesero sola a las 2:30 de la madrugada en Calzada de Tlalpan y caminar volteando hacia todos lados las dos cuadras que hay de esa avenida a mi casa varias estaciones de Metro después.
  • Entrar finalmente a mi casa, saludar y alimentar a Gato, ponerme mi piyama con una sonrisa a todo lo que da, prender mi bellísima Mac y empezar a gritar de emoción pura al ver un mensaje privado en Twitter decía lo siguiente: “Debes recoger mañana tu boleto doble para el Concierto de Paul McCartney en el Zócalo en las oficinas de Nextel (Paseo de los Tamarindos #90, Col. Bosques de las Lomas, Delegación Cuajimalpa)”. Acto seguido, soltarme llorando como quinceañera de felicidad pura :D

 

El Concierto en el Zócalo

Veinticuatro horas se van rápido… claro, dependiendo del contexto en el cual te encuentres. Si es miércoles y estás esperando a que llegue el jueves para ir a ver a un Sir inglés entonces éstas vuelan. Por otra parte, si estás ya en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México 5 horas antes de que inicie el concierto de tu vida, entonces la lentitud es hasta desesperante (y aquí mi tributo, respeto y admiración a quienes llegaron desde las 6:00, 7:00, 8:00 o 9:00 de la mañana y soportaron todo el día sin comer ni beber en espera del concierto).

La bella Wendy Solís y yo llegamos, como lo escribí en el párrafo anterior, alrededor de las 4:00 pm al Zócalo. Ella venía tranquila y yo con un nudo en el estómago pensando en las mil cosas que podrían salir mal: que las pulseras que nos habían dado no tuvieran validez, que ya estaría llena la zona VIP a donde nos habían enviado, que los policías que estaban en la entrada no nos dejarían pasar… ¡jaaaaaaaaaaa! De veras que le agradezco a Wen tanta paciencia conmigo, ¡simplemente no podía pensar con lógica por los nervios!

He visto a Paul McCartney varias veces. Lo vi en el 2002, en la primera de tres fechas del Palacio de los Deportes, un evento que marcó mi entrada a la beatlemanía varios meses después con el lanzamiento de Los4.com. Ocho años después, tuve la fortuna de estar en sus dos conciertos en el Foro Sol; en el primero cerca del escenario y en el segundo a la mitad del foro. Nuevamente, en este año disfruté, como ya lo reseñé, a morir con el concierto en el Estadio Azteca. Sin embargo, NADA como lo que vi y sentí en el Zócalo este 10 de mayo de 2012.

De entrada, éste no fue el típico público que va a los conciertos de Paul. Gente de cualquier edad y de cualquier nivel económico abarrotaba la zona comprendida entre el astabandera (donde estaba yo) y el escenario y la gran mayoría, como después lo confirmé, con un conocimiento nulo o muy básico de lo que es el catálogo de Paul McCartney. Lo pensé ahí mismo…. va a ser difícil para Paul echarse a la bolsa a toda esta gente; no son beatleros y, peor aún, son un público difícil.

Anécdotas de la espera hay varias pero tal vez la más memorable fue ver cómo alguien del staff de Paul, en un movimiento más que torpe, tiró al piso ¡¡UNA GUITARRA ACÚSTICA DE PAUL MCCARTNEY!! Wendy Solís y yo, de haber podido, lo hubiéramos pateado llenas de indignación. Sin embargo, el monito en cuestión ni se inmutó. Levantó la guitarra (o lo que quedaba de ella) del piso y la volvió a colocar en su base. También fue impresionante oir cómo un grupo de personas frente al escenario le pidieron agua (seguramente por estarse deshidratando ya que llevaban más de 12 horas parados ahí) al staff de Paul que estaba en el escenario preparando todo para el show y, al ver que los otros ni los pelaban, oir que sin mayor pena les gritaron a todos “¡Cul…ros! ¡Cul…ros!”. Y en cuanto al numerito de la lona del político ese, lo único que voy a mencionar es que yo estuve ahí, vi lo que pasó, he visto cuánto se ha exagerado a favor de unos y de otros en los medios sociales, y al final éste no fue más que una de mil situaciones equis que sucedieron mientras Paul salía al escenario.

Para mí, oir Hello Goodbye nuevamente y ver a Paul a aproximadamente 30 metros desde una ubicación privilegiada compensó todos y cada uno de los sinsabores de los meses previos. Su salida al escenario fue majestuosa y el inicio del concierto lo que logró fue una ovación como jamás la había yo escuchado: miles y miles de personas gritando, aplaudiendo y cantando al mismo tiempo. Y la ovación siguió durante tres horas más… Este fue, por mucho, el MEJOR concierto de mi vida. Soy una mujer sumamente privilegiada.

¡Gracias, Paul!

 

Lo inolvidable del 10 de mayo de 2012

  • Ver, con toda la satisfacción del mundo, que a Sir Paul McCartney los públicos difíciles y no conocedores de su obra le hacen los mandados: se ganó incondicionalmente a cada una de las miles de personas que estuvieron en el Zócalo, cerca o lejos, beatleros o no.
  • Compartir espacio con juniors, altos ejecutivos y ñoras fifí que no tenían idea de las canciones de Paul y que tampoco pudieron evitar sentirse impresionados por las reacciones que Paul genera en la gente.
  • Cantar y disfrutar intensamente cada canción del concierto. Volví a llevar mi hermosa grabadora para grabarlo completo y transmitirlo en el programa este miércoles pero de último momento decidí que no me iba a preocupar por eso dado que, seguramente, habrían mejores grabaciones en la red en los días subsecuentes. Y con esa tranquilidad, canté, grité, baile, brinqué, lloré, me reí, hice coros y vibré en cada segundo de esos 180 minutos disfrutándolos como si me fuera a morir el día siguiente. No me arrepiento, al contrario…
  • Redescubrír al extraordinario Abe Laboriel Jr., y bailar La Macarena con él al ritmo de Dance Tonight.
  • Sentir un orgullo patrio desbordante al escuchar los mariachis en Ob-La-Di Ob-La-Da y, tiempo después, al ver a Paul en el escenario ondeando la bandera de México. Ningún extranjero mejor que él para portarla.
  • Morir de la risa porque casi nadie se dio cuenta de que, mientras Paul corría por el escenario con la bandera de México, Abe Laboriel Jr. hacía lo propio con una bandera pirata atrás de él.
  • Admirar los fuegos artificiales una y otra vez en Live And Let Die.
  • Recordar a algunos de mis ex con Maybe I’m Amazed y prometerme el dejar en el olvido al regalo de fines de abril con The Long And Winding Road.
  • Cantar a todo pulmón Sing The Changes deseando que los cambios que me están afectando en este momento tengan un propósito y un beneficio sin importar cuánto me tenga que esforzar por conseguirlos.
  • Tragarme mis propias palabras (“Yo ya escuché todas las veces asignadas a una vida las canciones Hey Jude y Let It Be y ya no me impactan…”) y sentirme conmovida hasta las lágrimas con ellas.
  • Levantar ambos brazos en Give Peace A Chance, hacer el signo de paz, entender plenamente el mensaje de John para el mundo y desear fervientemente que haya paz en mi país.
  • Mantener en mi mente imágenes únicas y memorizarlas concienzudamente mientras las veía bajo el entendido de que será la última vez en mi vida que vea a Paul en mi páis.
  • Confirmar que, al final, el amor que me llevaré al morir será igual al que sembré en vida. Nada más y nada menos.

 

And in the end, the love you take is equal to the love you make.

Vida, estamos en paz.

La entrevista a Geoff Emerick y Howard Massey, las preguntas que les hice y el orgullo de un compromiso de vida

IMPORTANTE: El programa en mp3 de la entrevista a Geoff Emerick y Howard Massey con la transcripción de sus respuestas será publicado para su descarga a principios de la semana del 14 de mayo de 2012 aquí: http://www.terechacon.com

Una no se imagina que estas cosas pueden llegar a pasar. Menos, si entras a un medio muchísimos años después de que inició, con un retraso de conocimientos enorme que sólo puede subsanarse como finalmente lo tuve que hacer: estudiando todos los días de mi vida y en todo momento posible todo el material beatlero que cayó en mis manos desde el 1 de junio de 2003. Mucho menos aún hubiera pensado el llegar a donde estoy siendo que este medio tiene, convenientemente colocados, a puros hombres en las posiciones estratégicas. Y no, nada de lo anterior es queja; al contrario: es un orgullo. Lo mucho, poco o regular que he logrado desde el día en que mi vida cambió al ponerme la mejor camiseta, la de la beatlemanía, ha sido suficiente para entender que ya logré mi objetivo de vida: trascender.

Una tampoco se imagina que en los verdaderos primeros círculos la gente es sencilla, cordial y amigable. Y esa fue mi principal sorpresa el martes pasado al acudir por segunda vez (con una diferencia de tres años) a una conferencia impartida por Geoff Emerick, el ingeniero de sonido de The Beatles, y Howard Massey, autor de varios libros relacionados con la ingeniería de sonido. Ambos estuvieron en un salón del WTC de la Ciudad de México dentro de la 10a Expo Sound:Check y nos impartieron a un aproximado de 200 personas la conferencia titulada “Por amor a la música: The Beatles y más allá”.

La emoción fue mucha. No sólo por lo que estas dos celebridades compartieron con los asistentes durante esa tarde (que podrán escuchar en El Círculo Beatle 7-05 a transmitirse el próximo miércoles 2 de mayo a las 8:00 pm vía Impulsarte Radio) sino porque además, yo tenía un pequeño secreto compartido con Julio César Jiménez del Grupo seis69nueve y, en esta ocasión, mi acompañante: había solicitado una entrevista exclusiva con Geoff Emerick para El Círculo Beatle de 5 minutos. Esos 300 segundos que planée cuidadosamente durante más de un mes representaban para mí y para mi emisión un logro sin igual: el de tener declaraciones únicas (tal vez dos o tres dado lo corto del tiempo) de quien fue responsable del sonido único de The Beatles en la mayor parte de sus álbumes oficiales (y en algunos solistas de Paul McCartney). ¿Se imaginan cómo vibré cuando la persona encargada de traerlos a México me dijo que esos cinco minutos con Geoff Emerick no eran imposibles y que se confirmarían (o no) el mismo día de la conferencia?

El esperado 24 de abril llegó. Mi salida hacia el WTC fue rápida y la llegada sin complicaciones. Me encontré a Julio César en el lobby del lugar y juntos caminamos hacia el salón a donde sería la conferencia. Era temprano y no había nadie formado para ingresar por lo que, acompañados del  periodista Gerardo Esquivel, extraordinario amigo, nos acercamos a la puerta en donde sería el evento.

Fue ahí donde le empecé a dudar al día de suerte. Al preguntar por mi contacto, aquel que haría realidad mi sueño, me dieron una noticia que nunca hubiera querido escuchar: ese día no se había presentado a trabajar. Un tanto intranquila regresé a la fila que ya tenía un número respetable de personas que esperaban poder entrar al salón donde se dio la conferencia. Y ahí, mientras saludaba a muchas personas muy queridas del medio, me enteré de que Howard Massey se encontraba a menos de tres metros de distancia y que con él podría arreglar lo de la entrevista.

Massey me prestó su atención de manera inmediata. Con su encantadora sonrisa y su cordialidad impactante hizo que me regresara el alma al cuerpo y la sonrisa a mi cara: sí, podía tener una plática con Geoff Emerick para El Círculo Beatle pero no sería ese día sino el siguiente en el lobby del hotel donde se hospedaron. Y no, no sería de cinco minutos… tenía una hora completa para mí solita. Así de fantástica es la vida, así, justo así es como el destino te sonríe…

La conferencia fue, como la de tres años antes, simplemente directa e ilustrativa a grandes niveles: esos a los que sólo tienen acceso los que se manejan en los primeros círculos de la beatlemanía (The Beatles, sus familiares y la gente que trabajó con ellos). Ahí confirmé que la canción Strawberry Fields Forever, la oficial, está compuesta de dos tomas diferentes: una acústica y una orquestal y que además fueron grabadas a diferente velocidad y tonalidad (y cuya maestría actual se debe, precisamente, al talento de Emerick quien hizo que coincidieran), que la sesión de Tomorrow Never Knows representó un reto para el ingeniero de sonido ya que John exigía que su voz sonara como la del Dalai Lama predicando desde una montaña (cuyo efecto se logró al grabar su voz a través de un amplificador) y que a Paul le sangraron los dedos en varias ocasiones durante las sesiones del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band debido al empeño que ponía en que la línea del bajo saliera perfecta, entre otros muchos datos. Salimos felices y entusiasmados por lo que sería el día siguiente, con algunas fotos históricas en el celular y, en mi caso, con un buen número de preguntas en la mente que fui acumulando para hacerlas el día siguiente.

La cita fue a las 12:00 pm en un hotel muy cercano al WTC. Julio César y yo nos encontramos a una cuadra del lugar y de ahí caminamos hacia el lobby del hotel. El primero en bajar a éste fue el fantástico Howard Massey quien nos ayudó a ubicar un lugar en donde no se oyera demasiado ruido para que las dos grabadoras que llevábamos pudieran captar de la mejor manera las respuestas ambos durante la entrevista. Geoff Emerick llegó aproximadamente 5 minutos después, sonriente y con la mejor disposición de contestar nuestras inquietudes.

Y así pasó una hora completa. En ella hubo risas, asombro ante revelaciones impactantes, tiernas sonrisas de empatía, camaradería y fuertes miradas de agradecimiento de mi parte tanto para Emerick como para Massey. Lo que ambos hicieron al regalarme (regalarnos) una hora de sus vidas no se puede pagar con nada: me dieron un motivo más para sonreir el día de mi muerte y para entenderme como una persona privilegiada por la información tan increible que me tocó recibir. Aquí, la foto del recuerdo en donde se prueba que el ingeniero de sonido de The Beatles me regaló una hora de su vida. Ahí nada más…

Julio César Jiménez, Geoff Emerick, Tere Chacón y Howard Massey

Y no me puedo ir sin ponerles aquí algunas de las preguntas que les hice. Estoy consciente de que no puedo complacer a todos los radioescuchas de El Círculo Beatle y, por eso, no todas ellas fueron demasiado técnicas o demasiado culturales. Traté de combinar temas y de hacer preguntas inteligentes. Si lo logré, eso es algo que ustedes deben decidir, no yo. Yo sólo me siento la beatlera más afortunada del mundo en estos momentos y probablemente me seguiré sintiendo así durante muchas semanas. El periodo comprendido entre el 24 y el 26 de abril del 2012, por muchas razones, será inolvidable para mí.

Y estas son algunas de las preguntas que tanto Julio César como yo hicimos y cuyas respuestas escucharán este próximo miércoles 2 de mayo de 2012 en El Círculo Beatle:

  • Estaba leyendo su libro y me sorprendí porque no estaba consciente de que la gente común, la que no está en el negocio de la música, podemos desarrollar la habilidad de aislar sonidos. Y eso fue muy interesante para mí. ¿Me podría platicar de esto?
  • Howard me acaba de decir que le tomó 5 años para escribir el libro de ustedes, Here, There and Everywhere: My Life Recording the Music of the Beatles. ¿Cómo se conocieron? ¿Cómo fue el proceso de escribir el libro?
  • ¿Está consciente de la importancia de su trabajo en el éxito de The Beatles?
  • ¿Desde cuando es ciudadano estadounidense?
  • Al ser el ingeniero de sonido de The Beatles, ¿recibió sus copias gratuitas? Ayer quise hacer una segunda pregunta aunque sabía que no se podía. Quería preguntarle qué número de folio del Álbum Blanco le había tocado.
  • Nos dijo ayer en la conferencia sobre la dificultad de hacer el álbum Revolver. La nueva forma de manejar sonidos, ¿sentó un precedente en su trabajo posterior?
  • ¿Quién tomaba la decisión de qué canción se presentaría primero en cada álbum?
  • Su libro incluye una descripción del día en el cual John fue asesinado y ese día usted trabajó en el estudio con Paul McCartney, ¿me podría platicar un poco más de lo que pasó en el estudio ese día?
  • En su libro usted dice que para usted la música es como pintar un cuadro con sonidos. ¿Usted asocia colores con sonidos?
  • Entiendo que John fue el que lo retó a usted para que desarrollara sonidos diferentes y que Paul era el que más conocimientos musicales tenía, ¿qué me puede decir de George y Ringo?

Y ya para cerrar este post les comento que morí del orgullo al escuchar que Geoff Emerick ama a México. En sus propias palabras, “debido a la fuerte energía de la beatlemanía que se siente en México”. Y fue aquí donde su bloguera y beatlera de confianza le dio, a nombre de todos nosotros, un abrazo lleno de ese calor mexicano que sólo nosotros sabemos transmitir. Y también ahí confirmé, por enésima vez, que no me equivoqué al aceptar, en junio del 2003, un compromiso de vida el cual he honrado en todo momento.

Los veo pronto. Buena beatlevibra.

 

Desarrollo web: Tere Chacón